A comienzos de la segunda mitad de los años 90 el futuro de Apple parecía dirigirse al cierre o venta de la compañía. Poca gente le daba mucho tiempo de vida, y en movimientos a la desesperada, el presidente por aquella época, Gilbert F. Amelio, decidió pedir ayuda a uno de los antiguos fundadores de la compañía, Steve Jobs (esta parte de la historia es un pelín más complicada, pero la estoy simplificando un poco que no es de lo que quiero hablar ahora). Esa decisión fue el final de Amelio en la compañía de la manzana, Jobs se las arreglo para que lo destituyesen y poner en la Junta Directiva de Apple caras que él consideraba “amables.”
Con el control de la compañía en sus manos, comenzó a cerrar proyectos y cancelar inversiones para conseguir parar la sangría de Apple. Esto provocó decisiones polémicas, como el cierre de la división de Newton, el cierre de Claris, siendo Filemaker el único producto que sobrevivió, la cancelación de los clones mac o el famoso acuerdo con Microsoft (Microsoft se comprometía hacer productos para mac durante 5 años a cambio de que los macs llevasen Internet Explorer como navegador por defecto, a parte de darle 150 millones de dólares).
Pero un año después de la entrada de Jobs parecía que dichas acciones daban sus frutos. Después de la introducción del Power Mac G3 Apple comenzaba a tener su primer trimestre sin reflejar perdidas y sí beneficios, unos beneficios muy modestos pero beneficios al fin y al cabo. Sin embargo uno de los puntos claves que le daría su mayor beneficio ese año fue la introducción del iMac.
Según dicen, una de las mayores preocupaciones de Jobs nada más tomar el control de la compañía fue el hecho de que Apple no tenía ningún ordenador a la venta por debajo de los 2000 dólares. Así que decidió crear un grupo pequeño de gente que diseñase uno para poder cubrir ese sector del mercado, al más puro estilo del diseño del primer mac allá por los años 80. En agosto de 1998 se presentaría el resultado.
El iMac fue un completo éxito de ventas, pero para Apple supuso más que eso, supuso incrementar su mercado. Según varios estudios de la firma Audits and Surveys, el 29,4% de los compradores del iMac nunca habían comprado un ordenador antes en su vida, un 12,5% era gente que anteriormente solamente había tenido un PC, mientras que el resto eran antiguos dueños de macs. Eso suponía que la cuota de usuarios de macs crecía, haciendo la plataforma más atractiva para desarrolladores de software.
También supuso la aparición de Jonathan Ive como diseñador principal de productos Apple, el iMac fue el producto que lo pondría en el punto de mira de todo el mundo. Pero productos sucesivos como los iBook, iPods, Powerbook… marcarían la dinámica sucesiva de la compañía de la manzana, diseños atrevidos al mismo tiempo que funcionales.
Los sistemas gráficos de hoy en día nacieron de la mano de un equipo reducido de personas dirigidas por Douglas Englebart. Ideas como el correo electrónico, vídeo conferencias, sistemas gráficos de ventanas, edición de texto, listas desplegables… se concibieron en los años 60, donde lo normal era casi interfaces de tarjetas agujeradas y los ordenadores personales, como mucho, eran un sueño para algunos ingenieros.
Douglas Englebart, después de doctorarse en ingeniería, conseguiría un trabajo en el Stanford Research Institute. Ahí poco a poco fue formando un pequeño grupo de gente, logrando una gran cantidad de patentes referentes a procesos de reducción de distintos componentes informáticos. En el año 1962, publicaría el artículo “Augmenting Human Intellect: A Conceptual Framework,” donde mencionaba a los ordenadores digitales como formas de expandir el intelecto humano, completándolo, y donde proponía muchas de las ideas a las que hoy en día estamos acostumbrados en cualquier ordenador.
El momento mágico, donde todos los conceptos ideados por el grupo de Englebart fueron vistos por el público general fue en la presentación realizada en el Fall Joint Computer Conference (San Francisco), en Diciembre de 1968. Tal fue la relevancia de dicha presentación que ha pasado a la historia bajo el nombre de “La Madre de todas las Demostraciones.”
Engelbart aparece ante la audiencia con un auricular y micrófono puesto. Tres cámaras apuntaban a lo que hacía, una a él mismo, otra a la pequeña pantalla con la que trabajaba y otra a los tres dispositivos de control que tenía, un teclado, un teclado especial de cinco teclas y un extraño dispositivo rectangular con tres botones. En pocos segundos, Douglas Engelbart le enseñaría al mundo una forma de manejar un ordenador que nadie había visto antes.
El sistema demostrado se llamaba NLS, oN-Line System, debido a que incluía varios ordenadores en red. El sistema estaba basado en gráficos vectoriales que permitían mostrar tanto texto como líneas horizontales y verticales. Debido a las limitaciones de memoria del ordenador, una enorme mainframe, simplemente podía mostrar letras mayúsculas.
El sistema gráfico estaba controlado por un dispositivo diseñado por el propio Douglas Englebart, el ratón, nunca antes visto. El nombre de ratón no se sabe de donde salió, durante su desarrollo alguien lo denominó así y el nombre quedó. El ratón movía un pequeño puntero en la pantalla que se denominaba “Bug,” a diferencia de ratón, el nombre de Bug no duraría a lo largo de la historia, cambiándose por el de puntero al que estamos hoy en día acostumbrados.
La presentación mostraba cosas como textos que se encogían o extendía en forma de listas, partes de la pantalla no cambiaban mientras otras sí, mezcla de texto y gráficos, vídeos, correo electrónico, mensajería instantánea… cosas que hoy damos por supuestas, pero que en 1968 eran simplemente ciencia ficción.
Pero el momento cumbre de la presentación llegaría cuando Engelbart comenzó una video conferencia con otra persona. Mientras hablaban y se veían ambos compartían el mismo documento y hacían edición por turnos de parte del texto.
Muchos de estos conceptos tardarían como varias décadas en ser comunes en los ordenadores de hoy en día. Curiosamente, la primera compañía que intentó llevarlos a la práctica, después de asistir a la presentación, fue una compañía dedica a la fabricación de papel. Xerox creó el Xerox PARK en Palo Alto, California. Allí desarrollarían el primer ordenador personal con interfaz gráfico y controlado por teclado y ratón. Fue un fracaso comercial, pero eso ya es otra historia.
El grupo del Stanford Research Institute cerraría sus puertas en el año 1989, después de continuar investigando sobre temas de interfaces gráficos. Nunca llevaron de forma comercial ninguno de sus productos, por falta de fondos principalmente. Partes de los componentes usados durante la presentación están guardados por el museo Smithsonian, como parte de la historia moderna de la humanidad.
Al ver el éxito del IBM PC, poco tardaron varias compañías en comenzar a ofrecer máquinas clónicas. Microsoft fue la máxima benificiaría de esto, la licencia que tenían con IBM les permitía vender su sistema operativo a estas máquinas. Una idea que tenía Bill Gates desde el principio, con el objetivo de conseguir ventas más allá del IBM PC. Permitiendo que MS-DOS se convirtiese en el sistema operativo estándar de los nuevos ordenadores personales de 16-bits.
Pero la idea de los clones nunca había pasado por la cabeza de IBM. Curiosamente su protección ante estos clones era la propia BIOS, que solamente ellos sabían como implementarla para sus PCs. Curioso por qué la BIOS fue una idea introducida por Gary Kildall.
Cuando Gary Kildall estaba escribiendo el CP/M para todos los ordenadores compatibles con el S100 bus, se encontró con que tenía que reescribir grandes partes del sistema operativo. Para solventar el problema decidió aislar las partes que se tenían que reescribir en un pequeño código, que se sería específico para cada máquina, y hacer el resto del sistema operativo lo más independientemente posible de la máquina en que corriese. Este pequeño código, BIOS, hizo que su sistema operativo se expandiese como la espuma entre todos los ordenadores compatibles con el Altair 8800.
Tim Paterson se dió cuenta de la utilidad técnica de la BIOS y la adaptó para su SCP-DOS, que después compraría Microsoft y IBM decidiría que la estrategia de la BIOS vendría bien en su IBM PC. Para evitar clónicos, IBM decide que dicho código no sería público y así nadie sabría como crear un equivalente de la misma.
El no poder crear una copia exacta de la BIOS, no impidió que saliesen máquinas más o menos compatibles. El hardware era el mismo, pero a la falta de una implementación compatible con la BIOS original, hacía que gran parte de los programas desarrollados para el IBM PC fallasen en estos semiclónicos, al mismo tiempo, los accesorios compatibles para ellos tampoco funcionasen correctamente. Su éxito de ventas fue nulo y no tardaron de desaparecer en el mercado.
Mientras tanto, en el verano de 1981, tres ex-empleados de Texas Instruments, Rod Canio, Jim Harris y Bill Murto, quedan para una comida donde decidirían si montaban una empresa entre ellos. Durante la comida se plantean dos opciones, o montar un restaurante de comida mexicana o montar una empresa dedicada a la informática. La segunda opción toma fuerza y nace Compaq Computer Corporation.
Compaq también quería fabricar ordenadores compatibles con el IBM PC, pero 100% compatibles. La única solución al problema era hacer ingeniería inversa de la BIOS de IBM y crear su propia versión que hiciese exactamente lo mismo. La idea era evitar de esta forma una posible demanda.
En el año 1983, Compaq Computer Corporation lanza al mercado el Compaq Portable, el primer ordenador portable 100% compatible con el IBM PC. Con un precio muy agresivo, consiguió generar unas ventas de 111 millones de dólares en su primer año. La demanda de IBM no tardó en llegar, pero perdió el juicio. Compaq con su implementación de ingeniería inversa de la BIOS había conseguido evitar a los abogados del gigante azul. Esto abría la puerta a otros fabricantes que quisiesen entrar en el jugoso pastel que IBM había creado.
De todas formas, otras compañías no se atrevían hacer lo mismo que había hecho Compaq, el temor a una demanda seguía siendo grande. Pero la solución vendría de manos de una empresa llamada Phoenix Technologies. Esta empresa hizo lo mismo que Compaq, ingeniería inversa de la BIOS, pero en lugar de hacer sus propias máquinas, decidieron licenciar su propia implementación de la BIOS a terceras compañías. De esta forma, las compañías que quisiesen realizar clónicos no temían una demanda de IBM, IBM solamente podría demandar a Phoenix Technologies, que era la que podría estar infringiendo algo.
Para comprobar si una máquina era 100% compatible con el IBM PC se desarrolló un pequeño test. Si el ordenador en cuestión era capaz de ejecutar Lotus 1-2-3, se consideraba que la máquina era IBM PC compatible. El mercado de clónicos floreció como en la década pasada había pasado con los ordenadores compatibles con el S100 Bus. Este mercado sería mucho mayor que aquel, y sigue más que floreciente hoy en día. IBM había perdido su exclusividad, y ahora era simplemente un fabricante más en un mercado que ellos mismos habían creado.
Lo que muchas empresas de ordenadores personales estaban temiendo acaba de ocurrir, IBM había lanzado al mercado el IBM 5150. El gigante azul entraba en un mercado creado por aficionados a la electrónica. Apple era una empresa que desde su fundación llevaba esperando este momento, sin embargo, su reacción pública fue que daba la bienvenida a IBM a este mercado. Opinaban que la entrada del gigante azul abriría puertas antes cerradas para los ordenadores personales y incrementaría las oportunidades para todas las compañías de conseguir vender más ordenadores. Razón no les faltaba en parte.
Bienvenida IBM. Bienvenida al más excitante y importante mercado desde que la revolución de los ordenadores empezó hace 35 años… Esparamos ansiosos una competición responsable en el masivo esfuerzo de distribuir tecnología americana al mundo.
Apple en un anuncio a toda página en el Wall Street Journal
El 5150 era un ordenador que rompía completamente con todo lo que había hecho hasta el momento IBM. Los componentes internos eran chips comunes de otras compañías, no versiones propietarias que solamente IBM sabía lo que hacían. Cualquiera podía abrir uno y entender para que valía cada cosa. IBM estaba definitivamente en un mundo que ellos no controlaban. Incluso las aplicaciones que ofrecían con la máquina, ninguna era creación de IBM.
La versión original venía con un procesador Intel 8088 a 4,77MHz. Incluía una tarjeta CGA (Color Graphics Adapter) que permitía el uso de un televisor como monitor. A parte, estaba la opción de comprarlo con una tarjeta MDA (Monochrome Display Adapter) junto con un monitor monocromo (opción más vendida debido a su éxito empresarial). Se vendía con 16KB o 64KB de memoria RAM, aunque dicha cantidad se podía ampliar hasta un máximo de 256KB. Por defecto, se incluía una unidad de cinta. Se permitía la expansión de funcionalidades de hardware a través de slots de expansión. Se podía añadir un coprocesador matemático, el Intel 8087, para mejorar la velocidad en cálculos numéricos. El modelo con monitor costaba 2880 dólares.
Todos los ordenadores IBM PC incluían una pequeña ROM, en su versión original, esta ROM era de 40KB, 8KB tenían los tests de encendido y la propia BIOS, en los 32KB restantes se incluía una versión del BASIC (Cassette Basic). Este interprete de BASIC era lo que aparecía por defecto en caso de que no hubiese instalado ningún sistema operativo en la máquina.
IBM vendería el MS-DOS/PC DOS por 40 dólares, mientras que cobraría 240 dólares por el CP/M-86. Eso supuso la muerte al ya clásico CP/M, la gente optaba por comprar DOS, y las compañías que desarrollaban software optaron por desarrollar en exclusiva para el sistema de Microsoft.
La configuración con más éxito sería la que incorporaba una unidad de disquete de 5 1/4″, en vez de la unidad de cinta, y con un monitor monocromo. IBM sacaría más adelante un modelo con disco duro de 10MB y mayores posibilidades de expansión.
Ya que IBM estaba tomando pasos radícales para su filosofía de desarrollo de un producto, dichos pasos también continuaron a la hora de vender los ordenadores. Habitualmente IBM vendía sus máquinas directamente, sin intermediarios. En esta ocasión se optó por vender el IBM PC a través de tiendas de informáticas locales. Los ejecutivos de Computerland y Sears and Roebuck estuvieron involucrados desde el principio en el proyecto. Sears and Roebuck creo varios centros por Estados Unidos para promoción del ordenador, mientras que las 190 tiendas de Computerland por Estados Unidos ayudaron a la rápida expansión del producto. El IBM PC se convirtió en un producto ideal hacia oficinas en vez del hogar, idea original hacia donde querían orientarlo los directivos de Sears and Roebuck.
Al igual que el caso del Apple II, que combinado con la aplicación Visicalc se convirtió en un éxito de ventas, el IBM PC también tuvo su aplicación estrella, el Lotus 1-2-3. Ese duo hizo que los ordenadores personales entrasen de forma definitiva en las empresas. IBM había expandido el mercado, de forma definitiva, de fuera del hogar y aficionados, al mundo de los negocios.
Pero esta expansión del mercado no benefició a todo el mundo. Muchas compañías tuvieron problemas a la hora de poder hacer competencia a IBM. Compañías que habían florecido en la segunda mitad de la década de los 70 gracias a la introducción del Altair 8800. Más de 300 compañías se preguntaron si conseguirían sobrevivir a la entrada en su mercado del gigante azul. Pocas sobrevivieron, quizás, Apple sea la única que salió bien parada de ello, relativamente, a finales de los 80 hasta finales de los 90 estuvo bastante tiempo en la cuerda floja.
Una vez que el IBM PC se convirtió en un éxito de ventas, IBM puso la división bajo sus normas típicas de control, donde los procesos de innovación quedaban tapados bajo bastantes capas de burocracia. Esto fue aprovechado por muchas compañías para comenzar hacerle competencia al gigante azul en su propio terreno.
En el año 2005, IBM vendería por 1.750 millones de dólares su división de ordenadores personales al fabricante chino Lenovo, poniendo fin a su aventura en un mercado que ellos mismo crearon.
Todas las piezas que necesitaba IBM para comenzar el proceso de desarrollo del IBM PC ya estaban listas. Se tenía escogido el hardware y el sofware, ahora había que ver si se podía llegar a un acuerdo favorable con Microsoft para que el proyecto se convirtiese en un producto en menos de un año.
A finales de Septiembre de 1980, Bill Gates, Steve Ballmer y Kay Nishi viajarían a Boca Ratón, Florida, para la reunión definitiva con IBM. Bill Gates es sometido a un bombardeo de preguntas, hasta el más minúsculo detalle de lo que tendría que hacer Microsoft y como lo haría es consultado. De todas formas, después de la entrevista, Gates estaba seguro de que se llevarían el contrato. Más adelante, Gates diría que sospechaba que Microsoft ganó el contrato gracias a John Opel, miembro de la junta directiva de IBM por aquellos años y amigo personal de la madre de Gates.
Aceptar el contrato suponía una gran presión para Microsoft, de entrada IBM quería que el proyecto finalizase en un año, y ya empezaban con retraso. Pero lo que supuso más problemas fueron las restricciones de seguridad.
“Básicamente probaban que íbamos con tres meses de retraso antes de empezar”
Gates sobre los calendarios del proyecto que IBM le mostraba.
IBM requería que Microsoft escogiese una ubicación concreta para todo el desarrollo del proyecto, además, todo archivador tenía que tener unos candados concretos, que ellos mismos proporcionaban. Microsoft decidió alquilar una oficina en un edificio de Seattle, y cuando, Bill Gates fue incapaz de instalar los candados, IBM mandó a su propio cerrajero. Las condiciones de seguridad exigían que la puerta se tuviese cerrada en todo momento. Las oficinas no tenían ventanas lo cual hacía que, al tener la puerta cerrada, la temperatura de la habitación se volviese de lo más incómodo en muchas ocasiones. Y por si todo esto no era ya lo suficientemente molesto, IBM hacía comprobaciones aleatorias de seguridad, lo cual era un estrés añadido a todo el grupo de desarrollo.
IBM también requería que Bill Gates viajase frecuentemente desde Seattle a Boca Ratón para informar de los progresos. Eso, a pesar de que la propia IBM había instalado un sistema de comunicaciones electrónicas, algo novedoso para aquella época, en la oficina de Microsoft.
El primer punto era terminar el sistema operativo lo antes posible. El 86-DOS estaba cerca de estar terminado pero le hacía falta bastante trabajo para llegar a lo que IBM quería. Gates trajo a Tim Paterson para trabajar con él, su principal objetivo era terminar el API (Aplication Program Interfaces, especificaban como cualquier aplicación que se desarrolle debe comunicarse con el sistema operativo para hacer cualquier cosa). Hacía falta comunicar esos APIs a diferentes fabricantes de software para que cuando saliese el producto al mercado ya existiesen varias aplicaciones. Esto originó un problema, observando esas APIs, Kildall, pudo averiguar más o menos como iba ser el sistema operativo.
Gary Kildall se dió cuenta que el sistema operativo de Microsoft era bastante similar al CP/M y amenazó a IBM a demandarlos por violación de copyright. IBM llegaría a un acuerdo conforme se comprometían a vender, a parte del DOS de Microsoft, el CP/M de 16 bits que Kildall estaba desarrollando. A parte, Kildall se comprometería a retirar la demanda. En dicho acuerdo no se especificaba el precio de venta de ninguno de los dos sistemas operativos al público por parte de IBM, un error que supondría la muerte del CP/M. Bill Gates protestaría por el acuerdo, pero IBM le aseguraría que el sistema operativo de Microsoft era el escogido y que no se preocupase por el CP/M.
La fecha de entrega se acercaba. Microsoft entraría en una carrera contrareloj para terminar todos lo requerido por su contrato con IBM. Algunos de los trabajadores llegarían a dormir en la oficina para poder conseguir terminar a tiempo.
Curiosamente fue Bill Gates el que jugó un factor importante en que el desarrollo del IBM PC diese lugar a un sistema abierto. Convenció a IBM que deberían seguir los pasos del Apple II o los sistemas compatibles con el S-100 Bus, donde terceras compañías podían fabricar dispositivos y accesorios para el IBM PC. Un movimiento de lo más inusual para IBM, acostumbrada a mantener todos sus proyectos y arquitecturas cerradas. La idea de Gates era que con un sistema abierto había más posibilidades para el sistema operativo que estaba creando. Incluso convenció a IBM que le permitiesen vender DOS a otros fabricantes de hardware bajo el nombre de MS-DOS. Parece que IBM no comprendió en un principio lo que podría provocar eso para ellos mismos.
A pesar de la presión por terminar el proyecto, la principal preocupación de Bill Gates en ese momento no era el tiempo. Gates confiaba plenamente en su compañía y creía que lo conseguirían, su máxima preocupación era que IBM lo decidiese cancelar en cualquier momento. Microsoft estaba gastando muchos recursos apostando por el IBM PC, una cancelación podría poner a la compañía en una situación comprometida.
Gates llegaría a un estado de pánico cuando InfoWorld publicó un artículo donde se detallaba el desarrollo del proyecto basado en diversos rumores. Temía que IBM se echase atrás, culpando a ellos de la filtración.
Hablaron seriamente de cancelar el proyecto hasta el último minuto, y habíamos puesto tantos recueros de la compañía en él
Bill Gates.
Los temores de Gates no se llegaron a cumplir. El 12 de Agosto de 1981, IBM anuncia públicamente el IBM 5150, nacía el IBM PC.
En el año 1980, Microsoft era una compañía pequeña, especialmente si la comparamos con Apple y ya no hablemos con IBM, realmente Microsoft era minúscula a su lado. Su principal negocio era la implementación de BASIC en distintos ordenadores, máquinas compatibles con CP/M, Apple II…
Pero 1980 sería el año que cambiarían radicalmente las cosas para la compañía de Gates. En Julio de ese año, Gates recibe una llamada de IBM, no era la primera vez que esto ocurría, Microsoft ya había estado en negociaciones con IBM por el interés en esta de comprar uno de los productos de Microsoft, pero las negociaciones no llegaron a buen puerto. IBM está interesada en una reunión con Microsoft, aunque no le especifican de que se trata. Gates acepta sin dudar tener dicha reunión, sugiriendo la semana siguiente como posible fecha. IBM es directa, le informa que dos de sus empleados del centro de Boca Ratón, en Florida, van de camino al aeropuerto para coger un vuelo a Washington, donde tenía Microsoft las oficinas en ese momento. IBM quiere que la reunión se celebre al día siguiente.
Gates se pone en contacto inmediatamente con Steve Ballmer. Ballmer había sido contratado en el año 1979 por Microsoft para encargase de tareas administrativas. Microsoft había crecido desde sus comienzos, y ese tipo de tareas se les escapaban de las manos a sus dos fundadores. Vestidos de traje y corbata, lo cual no era nada habitual para el Microsoft de aquella época, se reúnen con los representantes de IBM.
“Mira Steve. IBM viene mañana y IBM es una compañía muy grande. Mejor mostramos a esa gente algo de profundidad. ¿Por qué no vamos los dos a la reunión?
IBM por aquel entonces hacía firmar a toda la gente con la que tenía reuniones un documento conforme nadie les iba revelar ninguna información confidencial. La idea era que si una compañía competidora durante la reunión soltaba alguna idea interesante, idea que IBM podría llegar a utilizar en alguno de sus productos, el documento les protegería de cualquier posible demanda, algo a lo que ya estaban muy acostumbrados en aquella época. Microsoft no fue menos y se vio obligada a firmar si quería tener la reunión con el gigante azul. Reunión que simplemente fue una mera forma de IBM cuestionar a Microsoft y saber de primera mano la forma de trabajar de la misma y los productos que fabricaban.
En agosto IBM llama para solicitar una segunda reunión con Microsoft. En esta ocasión, IBM manda a 5 personas, una de ellas un abogado. Para no parecer menos, Gates y Ballmer deciden recibirlos con 5 personas (también incluyen un abogado). En este caso, IBM les hace firmar un documento conforme no iban a decirle a nadie el contenido de la reunión, IBM quería a Microsoft dentro de su Project Chess.
Pusimos a cinco personas en al habitación. Eso fue clave
El principal interés de IBM era que Microsoft portase su BASIC a la nueva plataforma entre otras cosas. Gates ve el proyecto como una gran oportunidad para Microsoft. Comienza a dar recomendaciones a IBM para el mismo, como la de utilizar un procesador de 16-bits. Teniendo en cuenta que el resto de los ordenadores eran de 8-bits, esto les daría la ventaja tecnológica a IBM (Por aquel entonces, Paul Allen, cofundador de la compañía junto a un jovencísimo Bill Gates, estaba trabajando en portar el Microsoft BASIC a la familia de microprocesadores Intel 8086/8088, un microprocesador de 16-bit (a diferencia de los de 8-bits habituales de la época) y especialmente diseñado por Intel para ser el corazón de un ordenador personal.). Ante estas recomendaciones, IBM sugiere que Microsoft cree un documento donde se especifique de forma detallada cual podría ser el papel de Microsoft dentro del proyecto.
IBM también expresa su interés en el sistema operativo CP/M. Gates se ofrece a ponerlos en contacto con Gary Kildall, propietario de Digital Research y creador del CP/M. Kildall e IBM acordarían una reunión ese mismo mes.
Los representantes de IBM llegarían por la mañana a la casa particular de los Kildall, pero Gary Kildall no estaba en ese momento, estaba volando (Bill Gates diría que Kildall perdió la oportunidad de su vida por satisfacer sus ganas de pilotar). Su mujer recibió a los representantes pero no estaba dispuesta a firmar el acuerdo de mantener en secreto todo lo que se hablase allí. Tenía miedo de que ese acuerdo les causase problemas con los otros fabricantes de ordenadores para los que creaban el CP/M. Por la tarde se volverían a reunir con los Kildall (según Gary Kildall esa había sido la hora acordada para la reunión) y el abogado de la empresa. IBM estaba interesada en comprar el CP/M para su ordenador personal por la cantidad de 250.000 dólares, pero Kildall quería vendérselo a 10 dólares por licencia. Al final no llegarían a ningún tipo de trato, pero prometieron que se mantendrían en contacto.
IBM informa a Microsoft que al final han decidido optar por el procesador Intel 8088. Gates se da cuenta que escogiendo este procesador y no uno de los típicos de 8-bits que se empleaban en ese momento, el CP/M dejaba de ser un factor importante, dado que habría que portar el sistema operativo al nuevo procesador. Gates convence a IBM que es mejor optar por otro sistema operativo de 16-bits. Curiosamente, Kildall ya estaba planeando por aquel entonces portar su CP/M a 16-bits para aprovechar los nuevos procesadores que estaban entrando en el mercado.
De todas formas, haciendo un pequeño inciso, decir que el Intel 8088 no era realmente un procesador de 16-bits puro. Externamente para el resto de hardware actuaba como un procesador de 16-bits, pero internamente el cálculo era de 8 bits, lo cual hacía que fuese más barato de fabricar que su hermano Intel 8086, que era su equivalente de 16-bits tanto externa como internamente.
Bill Gates no quiere desaprovechar esta oportunidad y cree que es Microsoft la que debe proporcionar el sistema operativo, pero hacerlo desde cero llevaría demasiado tiempo. Paul Allen sería el que encuentra la solución, se acuerda de que la empresa Seattle Computer Products de Tim Paterson -con el que Microsoft ya había trabajado anteriormente- estaba fabricando un sistema operativo de 16-bit para el procesador Intel 8088. Microsoft decide comprar los derechos de venta de dicho sistema operativo, el 86-DOS, por 25.000 dólares. Más tarde, antes de que saliese a la venta el IBM PC, comprarían todos los derechos sobre el 86-DOS por otros 50.000 dólares más. En el año 1984, Seattle Computer Products acusaría a Microsoft de fraude por no revelar que era IBM para quién estaban comprando el 86-DOS. Para solventar el problema, Microsoft pagaría 1 millón de dólares más a Seattle Computer Products, a pesar que en un principio, su último acuerdo le daba a Microsoft control total sobre los derechos del sistema operativo.
Microsoft ya tiene lo que quería, podría convertirse en el suministrador del sistema operativo y lenguajes de programación para el IBM PC, solamente faltaba llegar a un acuerdo definitivo con el gigante azul.
A finales de los años 70, el mercado de los ordenadores personales ya estaba establecido. Había una gran cantidad de compañías, casi todas ellas fundadas por aficionados a la electrónica que habían convertido sus diseños en un negocio. Ordenadores compatibles con el sistema operativo CP/M (la mayoría clónicos mejorados del primer ordenador personal, el Mits Altair 8800), los Commodore PET, los TRS-80s, la familia de ordenadores Atari de 8-bits o el éxito de ventas Apple II, era lo que te podías encontrar en las primeras tiendas de informática de Estados Unidos. Estas pequeñas compañías habían creado un mercado inexistente hasta el momento, pero todas ellas temían una cosa, la entrada de los grandes empresas de ordenadores en el lucrativo mercado de los ordenadores personales, especialmente era temida la entrada de IBM.
Pero IBM no fue la primera de las grandes en intentar entrar en el mercado de los ordenadores personales. HP lo había intentando con con su HP series 80 de ordenadores, sin mucho éxito de ventas. Lo mismo le pasaría a Xerox, con su Xerox Alto, una máquina que dejaba a cualquier otra del mercado en ridículo, pero tampoco conseguió hacerse con un hueco en el mercado.
En el año 1980, IBM comienza hacer sus preparativos para entrar en el mercado de los ordenadores personales. Quieren entrar de forma rápida y no gastar mucho dinero en el desarrollo de la máquina. En un primer momento, en una opción inusual para una compañía habituada a controlar el más mínimo aspecto de todo lo que producía, deciden que su mejor opción es vender bajo su marca un ordenador ya existente.
Su idea inicial es revender un ordenador de Atari. Varios ingenieros de IBM hacen una visita a las instalaciones de esta empresa, para ver como producción y fabrican su Atari 800. Pero la visita no fue muy bien. Parece ser que no les gustó para nada el proceso de ensamblado del ordenador. Viendo lo que había, IBM decide cambiar de estrategía, en vez de revender un producto, es mejor diseñarlo ellos mismos.
La dirección de IBM toma la extraña decisión de crear un equipo especial (dirigido por Don Estridge y Larry Potter) y pequeño de ingenieros para encargarse de crear el primer ordenador personal de la marca. La idea es que este equipo especial no seguiría las normas habituales de cualquier proyecto de IBM. De esta forma se esperaba que el desarrollo durase solamente un año, y si tenía éxito, ya tendrían tiempo después de integrarlo dentro de las capas de burocracia de la compañía. El proyecto recibe el nombre de Project Chess.
IBM estaba acostumbrada a que todo lo que fabricaban usase componentes diseñados por divisiones de la propia compañía. Inicialmente se pensó utilizar el procesador IBM 801, un procesador que podía ejecutar ordenes en fuera de orden y mucho más potente que la familia procesadores Intel 8086/8088 (la que finalmente se utilizaría). Por aquel entonces, el Thomas J. Watson Research Center de IBM estaba desarrollando un sistema operativo para el IBM 801 y también se creía que sería ideal para el proyecto. Pero al final, debido a retrasos y tiempos de espera que ambos proyectos introducirían en el proyecto del IBM PC se decidió mirar más allá de la propia empresa. Se necesitaba escoger un procesador para la máquina, un sistema operativo (el CP/M de Digital Research parecía interesante) y software que corriese en ella (había una pequeña compañía llamada Microsoft que se dedicaba a implementar BASIC en diferentes ordenadores). Todo estaba listo para que el gigante azul crease el estándar IBM PC, estándar que todavía sobrevive hoy en día (probablemente más saludable que nunca).
Nota a parte de la historia - Aunque el término de “ordenador personal,” “personal computer” o PC se asigna a la máquina creada por IBM y todas sus encarnaciones clónicas, realmente se atribuye su uso por primera vez en el desarrollo del Alto en Xerox Park. La popularidad de la máquina de IBM hizo que se “apropiasen” del nombre.
En An Illustrated History of Computers nos cuentan la historia de las máquinas automáticas para hacer todo tipo de cálculos. Desde los primeros ábacos, hasta el nacimiento del primer ordenador personal, el Altair 8800, pasando por máquinas mecánicas, electrónicas, el nacimiento del microprocesador…
The abacus was an early aid for mathematical computations. Its only value is that it aids the memory of the human performing the calculation. A skilled abacus operator can work on addition and subtraction problems at the speed of a person equipped with a hand calculator (multiplication and division are slower). The abacus is often wrongly attributed to China. In fact, the oldest surviving abacus was used in 300 B.C. by the Babylonians. The abacus is still in use today, principally in the far east. A modern abacus consists of rings that slide over rods, but the older one pictured below dates from the time when pebbles were used for counting (the word “calculus” comes from the Latin word for pebble).
El Canon Cat es un híbrido entre ordenador y máquina de escribir que tuvo una corta vida a finales de los aós 80, un proyecto del que poca gente se acordaría si no fuese por su creador, Jef Raskin.
Jef Raskin es más conocido por haber sido el padre del Macintosh, proyecto que dejaría por diferencias con Steve Jobs, las cuales le llevaron a abandonar Apple en el año 1982. Pero las ideas que el tenía originalmente para el Mac llegarían a ver la luz del día en el Canon Cat, un ordenador que poco tendría que ver con lo que Apple sacaría al mercado en el año 1984.
Raskin fundaría en el año 1983 la empresa Information Appliance, donde con un grupo reducido de personas intentaría dar luz a sus ideas de lo que era un buen interfaz de usuario. Ideas completamente diferentes a los interfaces de texto o gráficos a los que estamos habituados hoy en día.
Information Appliances diseña un prototipo llamado “SWYFT” (Superb With Your Favorite Typing). La idea de Raskin era producirlo y comercializarlo ellos mismos. Los inversores tienen otra idea diferente. Creen que la mejor opción es que una compañía fuerte sea la que se encargue de la fabricación y comercialización del producto. Canon es la compañía elegida y la que decide llamar al nuevo ordenador de Raskin, Cat.
“The current paradigm of using application programs is inherently wrong from an interface design point of view. This is widely recognized, but the solution offered is to make them inter operable, which solves some of the problems but by no means all. GUIs as presently designed and used are an interface dead end. Though they can be patched endlessly, a large jump in usability can only come from a completely different approach. The Cat computer, which I developed for Canon, demonstrated that my alternate approach is implementable and both more productive and more pleasant than GUIs.”
Canon USA introduciría el Cat el 7 de Julio de 1987, un sistema que en parte era ordenador y en otra parte un procesador de textos avanzado. Tenía una pantalla de 9″ (229mm) monocromo, un procesador Motorola 68000 a 5 Mhz (el mismo que el de Mac), memoria RAM de 256KBytes y una disquetera de 3,5″ de igual tamaño que la RAM. A parte de la disquetera para compartir información, el Canon Cat tenía un modem interno y se podía adquirir una impresora opcional por 400 dólares más. Toda la configuración del usuario era guardada en una memoria de 8 KBytes. El ordenador era capaz de utilizar un ratón y proyectar gráficos bitmap, pero dichas características jamás fueron utilizadas. En cuanto al software, la máquina venía con un procesador de textos, un corrector ortográfico, recuperación de información, hoja de cálculo, diccionario de 90.000 palabras, utilidades de telecomunicación y la posibilidad de ser programado en FORTH.
“The Cat represents an eye-opening new approach to data storage and retrieval; it will surprise anyone who thought that interface design was a dying art. Though the basic configuration appears on the surface to be a flexible word processor, the Cat’s computational, macro, and programming capabilities make it quite possible to build data structures that emulate spreadsheets and databases.”
Ezra Shapiro, A Spiritual Heir to the Macintosh, Byte Magazine.
El equipo, que pesaba 7,7 Kg, tenía un diseño muy similar a la idea inicial que Raskin había concebido para el Macintosh. Y también la forma de utilizarlo eran bastante particulares para lo que existía en la época o para lo que estamos acostumbrados hoy en día. El interfaz era completamente de texto, nada de gráficos. Todo se controlaba a través de un teclado especial (a Raskin no le gustan mucho los ratones) que tenía teclas llamadas “Leap” debajo de la barra espaciadora para moverse entre porciones de la pantalla o tareas.
Ese interfaz era un flujo de texto dividido en varias páginas. En vez de tener menús, el Cat hacía uso de combinaciones de teclas para acceder a diversas funciones. Por ejemplo, pulsando la tecla “Use Front” + “J” se imprimía. “Use Front” + “N” explicaba lo que se podía hacer dependiendo del contexto. Las funciones iban desde la simple ayuda a la edición del texto hasta la resolución de ecuaciones cuando se estaba en modo cálculo.
“There are some really good abstract interfaces, … Jef Raskin’s Canon Cat interface is another. … Before he left the (Macintosh) project, Macintosh was far more dependent on the keyboard, and Raskin knew what to do with the keyboard, too. For example, the Find function on the Canon Cat is some 50 times faster than the same function on the Macintosh. Raskin didn’t use “Command-key equivalents”: he designed a true keyboard interface from the ground up.”
- Bruce Tognazzine, TOG on Interface.
Más curioso era el uso de los “Leap keys.” Te permitían desplazarte a través de la introducción de texto. Tú introducías un texto y el ordenador iba hasta la primera ocurrencia. Según Raskin esto permitía desplazarse en un documento en unos dos segundos, mientras que con un ratón se tarda unos 4 segundos y con las teclas del cursor unos 8. Ventajas de tiempo que se incrementan con el tamaño del documento.
También era curiosa la funcionalidad de la disquetera. Ya comenté antes que tenía el mismo tamaño que la memoria RAM del Canon Cat. El sistema automáticamente copiaba los contenidos de la RAM al disquete, de esta forma, el usuario simplemente tenía que llevarse su disquete ir a otro ordenador y de forma automática ya tenía el mismo entorno configurado como él quería. Esto también presentaba sus limitaciones, tal vez no tan graves para aquella época. Los documentos del usuario estaban limitados por el tamaño de memoria disponible para él, unos 160 KBytes de datos, algo así como 80 páginas de texto.
El Canon Cat no tendría malas ventas, 20.000 ordenadores en nada más que en 6 meses. Y eso que tenía un precio de venta de 1.495 dólares, para algo que andaba a medio camino entre una máquina de escribir y un ordenador personal. Sin embargo, y a pesar del buen recibimiento por parte del público, Canon lo retiraría del mercado. Y esos 6 meses de vida fue lo poco que vivió en las tiendas el sueño de Raskin.
Canon nunca daría una versión oficial sobre lo que pasó al proyecto. Sin embargo, Raskin recibió dos llamadas anónimas, ambas diciendo ser gente que trabajaba para Canon, explicándolo por que el proyecto había sido cancelado.
La primera de las razones fue una pelea interna dentro de Canon. Tanto la división de máquinas de escribir como la división de ordenadores querían ser los responsables del proyecto. El nuevo presidente de Canon USA aquellos años les dijo que resolviesen cuanto antes la disputa. Como no se pusieron de acuerdo, él mismo decide solventar el dilema por ellos, cancelando el proyecto.
La segunda explicación entra más hacia el campo de las conspiraciones. Canon por aquel entonces estaba interesada en invertir en una pequeña start-up llamada NeXT. NeXT estaba desarrollando por aquel entonces lo que su fundador, Steve Jobs, llamaba “el siguiente paso en ordenadores personales.” Parece ser que Jobs exigió a Canon que retirase el Canon Cat del mercado para poder invertir en su compañía. Canon pagaría 100 millones de dólares por adquirir un 16,67% de NeXT.
Raskin nunca pudo confirmar si alguna de esas dos hipótesis es cierta. Information Appliance cerraría en el año 1989, después que los accionistas deciden retirar su inversión por la cancelación de las ventas por parte de Canon. Consideraban que era muy arriesgado seguir en esa compañía. Raskin quedaría en poder de todas las patentes que introdujo su empresa en su corta vida.
“Canon, possibly because the moribund Electronic Typewriter Division had been given the task, failed to market the product effectively, and it is now a dead cat.”
Jef Raskin continuó desde aquella trabajando en hacer los sistemas informáticos más usables y amigables para los humanos. Destacando la publicación del libro “The Humane Interface: New Directios ofr Designing Interactive Systems,” donde explica los motivos de diseño del Cat y direcciones hacia donde se podría dirigir los sistemas en el futuro.
Parte de las ideas introducidas por Raskin en el Cat fueron desarrolladas en un sistema de código abierto llamado Archy, combinado con un zooming user interface.
En 1994, Apple decide preparar tres gamas nuevas de ordenadores. Cada uno de los proyectos llevaría el nombre interno de “Cold Fusion,” “Piltdown Man” y “Carl Sagan.” Este último daría lugar a la gama de ordenadores Power Macintosh 7100/66 que Apple esperaba vender en gran cantidad, el chiste interno era que venderían “billones y billones,” de ahí que escogiesen el nombre del famoso astrónomo para el proyecto (”Cold Fusion” daría lugar a los Power Macintosh 6100/60 y “Piltdown Man” a los Power Macintosh 8100/80).
El problema llegó cuando Carl Sagan se enteró de eso. No le hizo ninguna gracia que se usase su nombre de esa forma, y mucho menos cuando los otros dos proyectos eran nombres de cosas asociadas a pseudociencia. En aquel momento, Carl Sagan estaba escribiendo el libro The Demon-Haunted World, que precisamente hablaba de lo que era científicamente válido y lo que era pseudociencia. Sagan decide demandar a Apple.
My endorsement is not for sale. For this reason, I was profoundly distressed to see… Apple’s announcemento of a new Mac bearing my name…
A pesar de que Apple ganaría el juicio, decide cambiar el nombre del proyecto a But-Head Astronomer (algo así como “astrónomo caraculo”). Lo cual provoca que en Abril de 1994 Sagan demande a Apple por difamación de su persona. La jueza Lourdes G. Baird desestimaría la demanda.
There can be no question that the use of the fugurative term ‘Butt-Head’ negates the impression that Defandant was seriously implying an assertion of fact. It strains reason to conclude that Defendat was attempting to criticiz Plaintiff’s reputation of competency as an astronomer. One does not seriously attack the expertise of a scientist using the undefined phrase ‘But-Head’.
Jueza Lourdes G. Baird en la sentencia de Carl Sagan vs Apple
Sagan recurriría la sentencia en Noviembre de 1995. Sin embargo, ambas partes llegaron a un acuerdo amigable, del cual no se sabe el contenido.
Dr. Sagan has made great contribuitions in many areas of higher learning and in particular has made complex subject matter interesting and understandable to a wide audience. Apple has always a great respect for Dr. Sagan, and it was never Apple’s intention to cause Dr. Sagan or his family any embarrassment or concern.
Paul D. Carmichael, directivo de Apple en aquella época.
Probablemente el nombre de Ellen Feiss no suene a mucha gente, aunque tal vez este anuncio, que rodó cuadno tenía 14 años, ayude a refrescar la memoria
Ellen Feiss conseguiría ser la estrella del anuncio de rebote. Según su propio relato
Era amiga del del hijo de Hamilton [el director del anuncio] en el instituto y unos pocos amigos y yo fuimos con él a verle rodar el spot. Las otras dos chicas con las que estaba también fueron grabadas. Nos pidieron que rodásemos cuando llegamos allí. Lo que llevaba puesto en el anuncio fue lo que había llevado a la escuela ese día.
Su anuncio fue uno de los seleccionados para promocionar los nuevos ordenadores Macintosh, en lo que se llamaría the switcher campain. El anuncio más famoso de todos fue precisamente el que rodó de rebote Ellen Feiss. Apple comenzó a vender tazas y camisetas con su imagen. La llamaron para entrevistas y para aparecer en programas de televisión. Pero apareció otro detalle que precisamente no interesaba mucho a la actriz o a Apple
Poco después que el anuncio de Feiss se estrenó durante la Macworld del 17 de Julio en Nueva York, se convirtió en tema de un acalorado debate sobre su, um, aparente falta de coherencia. Comentadores de sitios como Metafilter notaron su forma de hablar lenta y arrastrada, y sus ojos que parecen estar rojos.
Mucha polémica se levantó sobre si la joven actriz de 14 años estaba bajo el efecto de las drogas o no. La joven Ellen Feiss comentó lo siguiente sobre el tema
¿Te molesta todo esto de que tu fama esté relacionada con tu estado de sobriedad percibida durante el anuncio?
Realmente no me molesta. Admito que tengo pinta de estar salida en el anuncio. Fue después de la escuela, pero fui la última persona en hacer el anuncio. Así que eran sobre las 10, estaba realmente cansada. La cosa más graciosa es ¡qué había tomado drogas! había tomado Benedryl, mi medicación para la alergía, así que estaba realmente salida de todas formas. Es por eso que mis ojos estaban rojos, por que tenía un ataque de alergría. Pero nadie me cree.
Con tantas devoluciones de lo que iba a ser un equipo revolucionario, el equipo de ingenieros que lo desarrolló decide comenzar hacer análisis y tests para determinar donde esta el origen de los problemas. Análisis y tests que debían haber hecho antes de sacar el producto, pero que no realizaron por falta de tiempo (según declaraciones posteriores de Sander, el fallo del Apple III fue que no se le dio unos nueves meses para completar su desarrollo de forma correcta). Siendo estos problemas públicos, Apple decide reducir la promoción del ordenador así como su producción (incluso llegan a paralizarla temporalmente).
Sería deshonesto por mi parte sentarme aquí y decir que es perfecto
Mike Markkula en una entrevista al Wall Street Journal.
El principal problema del ordenador fue la actitud de Steve Jobs ante su diseño. Jobs no quería ningún ventilador en el ordenador, decía que quedaban antiestéticos, eran ruidosos y además incrementaban la interferencia electromagnética (uno de los grandes problemas del Apple II). Pensaba que el chasis del Apple III, diseñado completamente en aluminio ayudaría a refrigerar todos los circuitos electrónicos de su interior. Al mismo tiempo, con el punto de vista fijado en el diseño, forzó a los ingenieros a meter todos los componentes electrónicos en espacios pequeños sin ningún tipo de ventilación posible. De todas formas, en defensa de Steve Jobs, cabe decir que fue este tipo de espíritu y énfasis en el diseño del producto lo que llevaría a la creación y éxito del Macintosh.
El calor producido por los chips y su falta de un sistema efectivo de refrigeración hacía que estos comenzasen a dilatarse por el calor. Esto provocaba que algunos de ellos se saliesen de sus sockets, haciendo que el ordenador dejase de funcionar repentinamente. Apple incluso llegó a recomendar a los dueños de los equipos una posible solución: “levantar el ordenador unos 15 cm por su parte frontal y que lo soltasen dejándolo caer por su propio peso”. Se esperaba que de esta forma los chips volviesen a su posición correcta dentro del socket gracias al golpe recibido contra la mesa.
La leyenda dice que Dan Kottke era conocedor de algún problema de este tipo en el Apple III antes de que saliese al mercado. Mientras trabaja en un prototipo que dejó de funcionar repentinamente, en un momento de frustración, lo golpeó y este volvió a la vida repentinamente. Kottke sospechaba de algún tipo de mala conexión. Decidió que él, como uno de los low-enginers de la empresa (denominación que daba Steve Jobs al personal poco importante que no merecía participación en las acciones de la empresa que hicieron millonarios a muchos, a pesar de ser uno de los primeros empleados de la misma), no era quién de indicarle a las autoridades superiores un fallo de diseño de ese estilo.
Pero para desgracia de Apple, la falta de ventilación no era el único problema del Apple III. Algunos cables producían cortocircuitos, al no usar oro para los conexiones estas no eran fiables y el diseño de las placas base tenía fallos graves. Para su diseño se utilizó un programa de CAD-CAM para facilitar el trabajo, pero creó unas placas de circuito impreso con líneas muy juntas, haciendo que durante el proceso de fabricación muchas de las soldaduras provocasen cortocircuitos. Se tuvo que rehacer el diseño de los circuitos impresos a mano para poder solventar esos problemas.
Por si todo lo anterior no fuera poco, el chip de reloj de National Semiconductor funcionaba mal, haciendo haciendo las funciones de calendario y agenda completamente inútiles. El 10 de Febrero del año 1981 Apple decide hacer público que desactiva la funcionalidad de reloj de los Apple III (el chip estaba soldado en placa y no se podía cambiar) y que baja el precio de los ordenadores a 4.190 dólares, devolviendo 50 dólares a la gente que lo compró anteriormente dado que el equipo no cumplía con las características anunciadas.
En Marzo de ese año, el Apple III empieza a ser distribuido en grandes volúmenes. Se estima que el 20% de las máquinas salían de fabrica completamente inservibles, el resto de las que funcionaban fallaban al poco tiempo.
Ante dicha situación, Apple decide actualizar el modelo el 9 de Noviembre del 1981. Se incremente la memoria RAM a 256 KBytes de RAM y el precio baja a 3.495 dólares. Se añade una opción de un disco duro externo de 5 MB (algo realmente interesante, dado que IBM acaba de sacar al mercado su PC y se vendía sin disco duro, eso sí, considerablemente más barato y sin problemas).
Tal y como estaba el panorama Apple comienza a cambiar Apple III defectuosos por modelos nuevos. Esto se hace bajo la política de no hacer preguntas, traías tu Apple III estropeado y se te daba un modelo nuevo de los anunciados el 9 de Noviembre. Se estima de que los 7.200 Apple III iniciales vendidos, Apple cambió de esta forma unos 2.000. Al final de toda la vida del Apple III, Apple cambió más de 14.000 ordenadores.
A pesar de todos los intentos por Apple de salvar su nueva máquina, las cosas no iban bien. A diciembre del 2003 solamente se habían vendido 75.000 unidades, una cifra ridícula si comparamos con los 1,3 millones de Apple II vendidos (el Apple II seguía siendo el éxito de ventas de la compañía). La fama adquirida con las primeras unidades, junto con el escaso conjunto de aplicaciones nativas para la máquina y el bajo rendimiento cuando ejecutaba aplicaciones para el Apple II, hicieron que la máquina no fuese vista con buenos ojos por mucha gente.
Apple anuncia que lo ha conseguido, pero no es cierto
En un último intento de salvar las cosas, Apple lanza al mercado el Apple III Plus. Una máquina con 256KBytes de RAM, un reloj interno que funcionaba, nueva placa base, SOS 1.3, vídeo intelacing y mayores posibilidades para conectar más periféricos a un precio de 2.995 dólares. El Apple III Plus llegaría demasiado tarde. El 24 de abril de 1984 Apple decide dejar de fabricar y vender el Apple III para centrarse en sus dos nuevos productos: Lisa y Macintosh (Lisa sería se segundo mayor fracaso de Apple y al Macintosh le costó pillar vuelo hasta convertirse en un producto clave de la compañía, mientras tanto el Apple II mantenía las cuentas saludables).
Cuando Apple inicia el proyecto para dar vida al Apple III (1978), ya ha pasado algún tiempo desde que Steve Jobs y Steve Wozniak comenzaron su andadura empresarial con el Apple I, y su segundo producto, el Apple II es todo un éxito de ventas. Apple ya no es la compañía que nació en la habitación de Steve Jobs y después se trasladó al garaje de sus padres. Es una empresa con un producto que vende bien y esta a punto de sacar su primera oferta pública de acciones.
Pero la junta directiva de Apple no se fia de la durabilidad del Apple II. A pesar de que durante el año 1978 vendieron 35.000 unidades del mismo (cuatro veces más que el año anterior), creen que el producto tiene como mucho dos años más de vida (curiosamente sería el producto que mantendría a flote a la compañía durante los años 80, después del fracaso del Apple III, Lisa y las escasas ventas iniciales del Macintosh). Ante este panorama, los directivos de la compañía deciden iniciar varios proyectos para conseguir un digno sucesor a su gallina de los huevos de oro.
A finales del año 1978, la dirección de la compañía encarga a Wendell Sander crear un grupo de trabajo para iniciar el desarrollo del proyecto que daría lugar al Apple III. El proyecto es denominado internamente “Sara,” el nombre de la hija de Sander. Por aquellos años, Apple tenía la costumbre sexista de poner a todos sus proyectos nombre de mujer, usualmente nombres de novias, mujeres o hijas de alguno de los directivos o ingenieros del proyecto. La excepción más notable de esta costumbre fue un proyecto bajo el nombre de “Macintosh,” pero esa es otra historia.
La idea de la junta directiva era que el proyecto estuviese contemplado en un único año de desarrollo (al final llevaría dos). Iba a ser el primer ordenador diseñado por Apple como compañía con una orientación hacia los negocios. A diferencia de los dos anteriores, el Apple I y Apple II, diseñados exclusivamente por Steve Wozniak siguiendo un proceso de diseño de prueba y error para crear el ordenador de sus sueños, este iba a estar diseñado por un comité y un grupo de ingenieros que implementarían los requisitos de dicho comité.
Los ingenieros no estaban muy cómodos con los requisitos que se les imponían para la máquina, creían que les quitaba libertad para hacer las cosas bien. Algunos requisitos eran muy generales, cosas como que la pantalla debía ser capaz de mostrar 80 columnas y la capacidad de distinguir textos en mayúsculas y minúsculas, cosa que por aquel momento el Apple II no era capaz de hacer. Sin embargo, el requisito de que fuese compatible hacia atrás con el Apple II supuso un gran handicap para el desarrollo del Apple III.
La idea del comité era que, siendo compatible con el Apple II, el Apple III tendría acceso a una gran cantidad de software ya desarrollado, haciendo que el producto fuese más útil y atractivo ante los ojos de los posibles compradores. Para hacer sencillo el proceso de compatibilidad, sin tener que recurrir a complejas técnicas de emulación, se decidió utilizar el mismo procesador que el Apple II, el 6502, un procesador que ya comenzaba a mostrar su edad frente a otras soluciones de la época. A parte del procesador, el sistema gráfico también sufrió para mantener la compatibilidad, Wozniak había hecho unos curiosos hacks en los años previos durante el diseño del sistema gráfico del Apple II, lo cual suponía un quebradero de cabeza para el equipo de desarrollo del Apple III.
Dan Kottke será el encargado de crear los circuitos impresos a partir de los diseños de Sander, lo cual da lugar al primer prototipo funcional durante el año 1979. En ese momento es creado el equipo que desarrollará el software para el Apple III. Para que fuese un sistema moderno, es necesario superar una de las limitaciones del procesador 6502, este solamente permite direccionar 64Kbytes de memoria RAM. Gracias a una inteligente idea de Sander el problema es resuelto. Sander crea la técnica de Bank Switching, el ordenador tendría varios bancos de 64Kbytes de memoria RAM y era misión del sistema operativo saber en cada momento a que banco debía indicarle al procesador que accediese para leer los datos que necesitaba. De esta forma se consegue crear máquinas con 128 o 256 KBytes de memoria (más adelante, en las últimas encarnaciones del Apple III, esa cantidad es incrementada hasta 512 KBytes).
El 19 de Mayo de 1980 Apple decide anunciar públicamente el Apple III. La compañía se gasta 42.000 dólares en alquilar Disneyland y convoca a la prensa. Se anuncia que la máquina estará disponible próximamente en dos configuraciones, una por 4.340 dólares y la otra por 7.800 dólares, mucho más caro que los ordenadores CP/M de la época, pero más o menos un precio similar a un Apple II con todos los accesorios que la gente compraba a parte y que venían de serie con el Apple III. Sus características: un procesador Synetek de 8 bits modelo 6502A a 2 MHz (el doble de rápido que la versión del procesador que montaba el Apple II), 128 KBytes de RAM, una unidad de disco de 5,25 pulgadas y de una capacidad de 143 KBytes. Era capaz de mostrar 24 líneas de texto en 80 columnas o gráficos bitmap de una resolución máxima de 560×192 píxeles con un máximo de 16 colores diferentes. Tenía una tarjeta de sonido de 6 bits y un teclado numérico. Apple comenta que cada máquina vendrá con el Sophisticated Operating System (SOS), un procesador de textos, una hoja de cálculo y una versión mejorada de BASIC. A parte, Apple III tiene integrado un chip de reloj interno desarrollada por National Semiconductor que le permite usar aplicaciones de tipo agenda y reloj.
El Apple III está diseñado para tener una vida útil de 10 años.
Mike Markkula en una entrevista al Wall Street Journal.
Pero al contrario que la dirección de la compañía y los responsables de marketing, el equipo de ingenieros no estaba muy conforme con el anuncio del producto, creen que todavía no estaba listo para su lanzamiento. Sander da el visto bueno para el anuncio pensando que, al tener listos varios prototipos y que el desarrollo del software marchando a buen ritmo, podrían conseguir alcanzar la fecha de entrega de la máquina. Por el contrario, la prensa recibe encantada el anuncio, estiman que Apple volverá a repetir su éxito del Apple II.
Es también el ordenador del aficionado definitivo. El Apple III esta concebido para rellenar los huecos en el Apple II. No remplazará al Apple II de ninguna forma. Esta diseñado para mejorarlo.
Unos meses después Apple sale públicamente a bolsa, según los directivos de la compañía, el anuncio de una nueva máquina tan bien recibido hará que las acciones se vendiesen mejor. Mucha gente en Apple se hizo multimillonaria de la noche a la mañana ese día.
Desde los tiempos de Eva una manzana nunca había sido tan tentadora
The Wall Street Journal
Pero la realidad será completamente distinta a lo que todo el mundo pronosticaba. Nada más salir el Apple III al mercado (la salida se retrasó a finales de año por problemas en el proceso de producción), los compradores devolvían las máquinas a los distribuidores quejándose de que fallaban misteriosamente. Los distribuidores obviamente llamaban a Apple para pedir explicaciones. Empezaba a finales del año 1980 la primera pesadilla para la compañía de la manzana.
Infinitas, cantidades incalculables
Steve Jobs comentando la cantidad de pérdidas que produjo para la compañía el Apple III en una entrevista a Playboy.
Si hoy en día alguien menciona la palabra hoja de cálculo a todo el mundo se le vendrá a la cabeza el Microsoft Excel -la hoja de cálculo más popular hoy en día,- o puede que algún otro de sus competidores (OpenOffice Calc, Gnome Gnumeric, Apple Numbers…). Pero el concepto de hoja de cálculo se le ocurrió a un estudiante universitario estadounidense, Dan Bricklin, a finales de los años 70, lo cual le llevó a crear una de las primeras aplicaciones que más éxito tuvo en la historia de la informática, pero retrocedamos un poco en el tiempo.
A finales de los 70, Bricklin atendiendo a una charla de un profesor de la Escuela de Negocios de Harvard, ve como el profesor tiene problemas al intentar corregir una serie de números de un modelo económico en la pizarra, teniendo que borrar y corregir de forma tediosa un montón de resultados de una tabla. En ese momento, según Bricklin, se le ocurrió el concepto de una hoja de cálculo, donde fácilmente se pudiese ver el efecto de cambiar cualquier número.
Teniendo en sus manos lo que creía que era una buena idea, en 1979 Bricklin decide contársela a un profesor de económicas de la Universidad de Harvard. Este ridiculiza todo el asunto, le dice que una aplicación de ese estilo no tiene sentido en los ordenadores de tiempo compartido y que en el mercado de microordenadores (los PCs de hoy en día) nunca llegaría a ser rentable. De todas formas, Bricklin seguía pensando en que su idea era buena y se la presenta a Dan Flystra de Personal Software.
En 1976, Dan Flystra después de trabajar en la revista Byte y para la Agencia Espacial Europea, decide montar su propia compañía de software, Personal Software. Su producto estrella al principio fue Microchess, un programa para jugar al ajedrez en ordenadores personales y el primero en conseguir vender 50.000 copias.
Flystra ve futuro en la idea de Bricklin, y le presta una máquina Apple II, la única que tenía disponible en ese momento, para que la desarrolle junto a su amigo Bob Frankston. Durante el desarrollo de la aplicación, Bricklin y Bob Frankston deciden fundar la empresa Software Arts, aunque de su futura comercialización se encargaría Personal Software.
En primavera de 1979 una versión preliminar del programa estaba lista. Sus dos autores habían decidido llamarlo Calculator Edger y ahora llegaba el turno de Personal Software para venderlo. Flystra decide ir a junto Apple, donde les hace una demostración del programa a Mike Markkula -presidente de Apple en esos momentos- y Steve Jobs. Les ofrece los derechos del programa por 1 millón de dólares, oferta que es rechazada. Después de este rechazo inicial, Flystra decide probar suerte con Microsoft pero recibe la misma respuesta, en este caso por parte de Bill Gates. Microsoft en aquel momento estaba creando implementaciones de Basic para distintas compañías pioneras para el mundo de los ordenadores personales y según, sus propias palabras, no tenían tiempo para hablar con los usuarios finales de sus productos.
Ante las negativas de la compra del programa, deciden comercializarlo ellos mismos renombrando al programa como Visicalc (Visible Calculations). Flystra no estaba muy seguro de que precio cobrar por un programa de esas características, por lo que consulta con varios distribuidores y tiendas, los cuales le dicen que un precio entre 30 a 100 dólares por licencia sería lo correcto. En Octubre de 1979 decide sacarlo al mercado con un precio de 100 dólares. Al ver que las ventas eran de 500 copias al mes, el precio aumentaría a 150 dólares.
A principios de 1981 tenían vendidas ya 12.000 copias del programa, y a los dos años de salir a la venta 100.000 copias (en algunas de las fuentes que consulté para escribir la historia hablan de 200.000 copias). Fue la primera killer aplication, una aplicación que la gente compraba y después compraba el tipo de ordenador que pudiese ejecutarla. Gracias a ella, el Apple II fue un éxito de ventas, según comentan algunas personas.
Sin Visicalc, las cosas hubiesen sido más difíciles para Apple. Pero sin Apple, las cosas hubiesen sido más difíciles para Visicalc
Daniel Fylstra - Coinventor de Visicalc.
La unidad de disquete hizo al ordenador rápido [Apple II], pero fue un programa llamado Visicalc el que lo hizo poderoso
[...]
Nuestro negocio explotó justamente cuando apareció Visicalc. Y el mercado del Apple II pasó repentinamente a ser un mercado movido por aficionados jugando a juegos, a quienes no les importaba esperar unos cuantos minutos para que el programa se cargase de la cinta, a gente de negocios que podía cargar Visicalc instantáneamente.
Steve Wozniak en iWoz.
Más tarde Personal Software cambiaría de nombre a VisiCorp para resaltar más su relación con su producto estrella. Curiosamente Fl