De esta forma la ley va a suponer que quien compre un teléfono se va a dedicar a bajarse música de la red o a cantarle canciones a los amigos o clientes. Y las empresas de este país van a dedicar sus ordenadores, agendas electrónicas o «ipods» a coleccionar música, en lugar de a trabajar.
La Sociedad General de Autores y Editores ha vuelto a reclamar un canon a los proveedores de Internet, porque, son los responsables de que hayan recaudado 100.000 euros menos que el año pasado. Hacienda y la Seguridad Social están perdiendo el tiempo, puesto que cuando una persona nace habrá que cobrarle un canon, porque es de suponer que utilizará servicios públicos, como por ejemplo la sección de grandes quemados de los hospitales o pueden utilizar servicios que por los resortes de la defraudación no lleguen a pagar.
Alguna veces hay noticias que te alegran un poco el día. Por un lado leo en Boing Boing que un grupo numeroso de artistas canadienses se han juntado para pedir que la nueva ley de la propiedad intelectual en el país sea equilibrada. Sus propuestas centrales es un acceso «justo» por parte del usuario al material con copyright, rechazando la idea de que se les deba dar a los artistas más control sobre sus obras; seguridad de poder acceder a material con copyright para uso creativo del mismo a través de sistemas de uso justo y, por último, que sistemas del tipo DRM no impidan la transmisión de material con copyright.
Por otro lado, a través de Menéame, me entero de que un grupo de parlamentarios británicos ha expresado su preocupación en cuanto a los sistemas DRM. Creen que las empresas que los usan deben dejar muy claro que restricciones les imponen al usuario en sus productos y que prácticas como las de los CDs de Sony-BMG que instalaban un rootkit en el ordenador serán perseguidas por la ley en el Reino Unido. Un grupo de políticos que piensa en sus electores antes que en las empresas… cuando la SGAE se entere…
Tras leer la noticia acerca del famoso canon de los derechos de autor se me ocurren ciertas preguntas que agradecería me fueran respondidas por alguien entendido. Si yo compro un disco de algún artista que tiene registradas sus canciones en la SGAE, el organismo competente, dicho artista recibirá su parte correspondiente de derechos de autor que yo he pagado como parte del precio del disco; hasta ahí lo entiendo. Existe una obra registrada y el autor recibe su parte por ello. Pero cuando compro un disco virgen, sin contenido alguno, también pago por dichos derechos, aun sin saber si voy a utilizar este disco compacto para hacer la copia legal que me permite la ley para mi propio uso personal.
En el caso de que mi decisión sea usarlo para dicha copia, ¿quién y cómo puede saber a quién se le tienen que dar la parte de los derechos de autor? ¿Quién se queda ese dinero, mi dinero? ¿Y para qué? Pero si además decido usar el disco para almacenar sólo datos creados por mí mismo, ¿por qué tengo que pagar por unos derechos de autor si yo no he registrado en la SGAE ninguno de mis datos? ¿Acaso soy un pirata cuando realizo mi copia legal? ¿Qué clase de «artistas» se benefician de la «protección» del canon de los derechos de autor sobre un soporte de almacenamiento completamente vacío.
Hoy he probado un nuevo juego de cartas con Pedro, el Scarab Lords. Es un juego rápido para dos personas. Se mi hizo muy curioso, sobre todo el hecho que las cartas que consigues reponer en tu mano van en función de tu estrategia, tanto, que eso creo que fue uno de los puntos claves por las dos únicas partidas que jugué (eso y que Pedro se sabía mejor las instrucciones que yo, y no lo digo por qué perdiese ;-)).
Si buscáis un juego para pasar un rato entre dos, este es realmente recomendable, me ha gustado mucho.
Ya sucedió en España cuando la policía cerró varios sitios dedicados al emule sin poner ningún cargo contra sus propietarios. No se trataba de cerrar los portales por que estuviesen haciendo algo ilegal según la legislación Española, se trataba de imponer miedo entre los que hacían estas actividades para que no las hiciesen más y dar ejemplo al que se estuviese pensando montar algo por el estilo.
Lo mismo ha sucedido ahora en Suecia, y en vez del emule le ha tocado al bittorrent. The Pirate Bay, un conocido portal donde se pueden buscar torrents de casi lo que sea, tenga o no copyright. Parece ser, que según la legislación sueca, hacer eso no es delito en Suecia. Esto no le importó mucho a la policía, que requiso los servidores de dicha página y les dio un tour por la comisaría a sus administradores.
Los administradores y dueños de The Pirate Bay deben saber que la ley esta de su lado (o tenerlos en su sitio), por qué ni cortos ni perezosos dijeron que en 2 días estaban de vuelta. Realmente mintieron, tardaron 3, y el sitio ya vuelve a ser casi tan funcional como estaba antes, aprovechando que tenían que reinstalar, decidieron empezar a actualizar el software.
No digo que lo que hace The Pirate Bay sea correcto o no, sencillamente no me gusta que distintos grupos y/o empresas hagan presión a gobiernos para que actúen contra determinada gente cuando ese gobierno, sabe que en su país, esa actividad no es ilegal.
La DMCA, Digital Millenium Copyright Act, es una ley americana que da derecho, en Estados Unidos, a los propietarios de material con copyright el derecho de decir como los usuarios del mismo lo tienen que usar. En Death by DMCA, Fred von Lohmann y Wendy Seltzer, cuentan por qué esta ley es mala para el usuario y los abusos que las empresas del entretenimiento están haciendo sobre ella, una lectura más que recomendable.
Supongo que los abogados de Baker & McKenzie LLP tendría que justificar de alguna forma que hacían algo para defender los derechos de retransmisión del mundial de fútbol, y han decido mandar una carta al famoso blog de internet: Boing Boing, para advertirles de que van a vigilarles para que no pongan en Internet ningún vídeo sobre el Mundial de Fútbol. Por supuesto, a los chicos de Boing Boing les importaba una mier… digo, no sabían siquiera lo que era la Fifa World Cup, sospechan que tiene algo que ver con el fútbol pero no la tienen muy claro
Oh brother. I don’t even know what the FIFA World Cup is. I’m guessing it’s soccer, which I hate just as much as any other pro sport. Every editor at Boing Boing detests professional sports, and we would sooner stream a video of a crumpled up paper napkin in the corner of a room than show some jackasses running after a ball. The only time we would ever post anything about pro-sports would be to make fun of them.
Dado que los están vigilando, ellos han decidido vigilar también a la compañía que les mandó la carta, para así poder enviarles, como a ellos, cartas tontas e innecesarias.
Lo mejor de todo, es que han puesto un vídeo de cosas infinitamente más interesantes que ver que el propio Mundial de Fútbol (vía: PJorge):
Con esto último estoy totalmente de acuerdo, hay infinitas cosas más interesantes que ver el Mundial de Fútbol, lo único bueno del Mundial de Fútbol, desde mi punto de vista personal, es que disfrutaré de la biblioteca donde estoy escribiendo mi tesis para mi solo durante unas horas este mes…
Ayer fue mi último día de clase en este curso académico, como profesor. Así dicho parece que no tiene nada en especial, pero puede que también sea el último día de clase en la Universidad que dé. Todo dependerá de si continuo o no por la carrera universitaria una vez terminada mi tesis. Realmente no había pensando en ello hasta que Nando me lo comentó mientras andábamos hacía el departamento antes de que yo diese la clase.
La clase la pase como todas las anteriores, esa realización no me supuso nada nuevo. Ahora tengo que pensar si eso significa que inconscientemente tengo muy seguro que volveré a dar clases más adelante, o que por el contrario, el hecho de dar clases no me supuso nunca nada en particular y no volver a darlas no me preocupa lo más mínimo.