Así que, después de adquirir un disco duro de 500 GB usb, ya tenía todo lo que necesitaba. Aprovechando que tenía Leopard, ¿Por qué no probar Time Machine? Y de un día para otro me quedé enamorado de lo sencillo y elegante de la aplicación. Si ya lo decía John Siracusa en su análisis para Ars Technica, Apple ha conseguido una aplicación tan sencilla de usar, a la parte que práctica, que lo difícil es no usarla.
Tu enchufas un disco duro externo y, si tiene espacio suficiente, Time Machine te pregunta si deseas usarla para hacer copias de seguridad. Si dices que sí, a partir de ese momento, automáticamente se hará una copia de seguridad a cada hora. Las únicas opciones de configuración es indicar las carpetas del disco de las que no se quiere hacer copias de seguridad. En dos segundos ya está todo listo.
Hacer la copia de seguridad es solamente la mitad de la ecuación, la otra mitad es recuperarlas. Entrando en Time Machine puedes observar una sucesión de finders con fondo espacial. Si te desplazas por ellos te puedes mover en el tiempo recuperando archivos borrados u anteriores versiones de los mismos. Hay como cuatro botones, más simple imposible. Y realmente no se echa en falta nada más.
Por supuesto está el caso extremo: se te ha muerto el disco duro. Pues recuperar tus datos sigue siendo igual de fácil. Arrancando con el CD de Leopard puedes regenerar tu ordenador tal y como lo tenías después de tu última copia de seguridad.
Si la sencillez de como funciona me gustó mucho, más aún me gustó la elegancia de como esta implementado. Si entráis en vuestro disco duro donde se archiva la copia de seguridad, veréis que dentro de una carpeta llamada Backups.backupdb aparece otra carpeta que tendrá el nombre de vuestro ordenador. Dentro de esta aparecen un montón de subcarpetas, cada una de ellas con el formato años-mes-día-horaminutosegundo. Si ojeáis dentro de estas veréis que cada una de ellas tiene una copia exacta del contenido de tu disco duro a esa hora.
Aquí es donde empieza a aparecer lo raro. En mi caso los contenidos de que se hacen copia de seguridad de mi disco duro son de 60 GB, en la captura de pantalla podéis ver que hay más de 10 subcarpetas, lo cual hace que el contenido sea mayor de 600 GB. Sin embargo, todo coge perfectamente en unos escasos 70 GB, dentro de mi nuevo disco duro de 500 GB que mencione anteriormente. Todo esto, sin utilizar ningún tipo de compresión, ni formato de fichero especial (si enchufáis este disco duro a otro ordenador podréis acceder a estos datos sin problemas, incluso desde Tiger).
Apple ha usado aquí, de una forma muy elegante desde mi punto de vista, los hardlinks que permiten los sistemas de ficheros de sistemas operativos tipo Unix, como es el caso de Mac OS X con su sistema de ficheros HFS+. Un fichero que ves cuando abres el Finder o haces un ls en un terminal no es más que una referencia a donde están almacenados los datos en un disco duro. Esta referencia es un enlace duro u hardlink a esa información en el disco duro. El “truco” aparece a que se pueden tener más de una de esas referencias. Para el sistema y el usuario cada una de esas referencias tiene el mismo aspecto, el único detalle es si el fichero ocupa 10 MB, seguirá ocupando 10 MB tenga una única referencia en el sistema de ficheros o tenga 10. Como ambas referencias apuntan a los mismos datos en el disco duro, si modifico cualquiera de ellas, se modifican todas al mismo tiempo.
Hay que tener cuidado de confundir esto con los enlaces simbólicos o los alias. Un enlace simbólico u alias es un fichero distinto en el disco duro. Si borras el fichero original al que apuntaba el enlace simbólico, el enlace simbólico sigue ahí, simplemente te dará un error diciendo que el fichero no existe en caso de intentar borrarlo.
De esta forma, cuando Time Machine hace una copia de seguridad. Si el archivo que esta copiando al disco duro no ha cambiado, simplemente hace un hardlink al mismo, en vez de duplicar de nuevo la información. Sin embargo, si el fichero si ha cambiado, copia todos los datos de nuevo. Lo ideal sería que hiciese un copiado de forma incremental, de forma que solamente se copiasen los cambios. En ficheros pequeños no se ganaría mucho espacio. Pero haciendo backups de vídeos, archivos de audio, o la imagen de disco de una máquina virtual en nuestro ordenador puede hacer que el disco duro de copia de seguridad se llene rápidamente.
Precisamente por lo anterior puede que sea la razón por la que Apple ha comenzado a jugar con el sistema de ficheros ZFS desarrollado por Sun. Este sistema de ficheros si soportaría una forma de simplemente copiar los cambios a nivel de bloque que se han producido en un archivo. De esta forma la optimización del espacio utilizado sería mucho mayor. Por el momento, Apple solamente permite usar volúmenes ZFS en modo lectura en Leopard (en modo escritura se puede utilizar, pero en teoría es solamente para que lo prueben programadores de forma experimental) y, de todas formas, Time Machine no lo permite usar.
Queda un último detalle por resolver. Time Machine optimiza el espacio de forma eficiente en un volumen de disco HFS+, pero aún así, comparar que ficheros se han modificado en 60 GB, mi caso particular, cada vez que se hace una copia de seguridad, lleva su tiempo. Para ello Apple ha introducido un pequeño demonio en el sistema, FSEvents, que va registrando en un archivo de log todos los cambios que se producen a nivel de directorio en el disco duro. De esta forma, Time Machine simplemente le pregunta a FSEvents en que directorios ha cambiado algo desde la última vez que ha hecho copia de seguridad y mira ahí, optimizando de esta forma en gran medida los recursos del sistema.
Yo de Proust nunca he leído nada, que yo me acuerde. Tal vez este pequeño ensayo sobre su vida y obra me ayude a crearme un interés en este clásico autor. A lo mejor me hacen convertirme en un gafapasta. Proust era uno de los requisitos que se mencionaban en varias discusiones con una amiga y unos amigos el otro día.
De la contraportada
‘What a marvellous book this is… de Botton dissects what [Proust] had to say about friendship, reading, looking carefully, paying attention, takin your time, being alive and adds his own delicious commentary. The result is as intoxicating as it is wise, amusing as well as stimulating, and presented in so fresh a fashion as to be unique… I could not stop, and now must start all over again.’ Braina Masters, Mail on Sunday.
‘De Botton not only has a complete understanding of Proust’s life… but what is particularly charmin about this small, readable book is its tongue-incheek benignity, its lightly held erudition and tis generous way of lending itself to what is not only the greatest book of the century but also the darkest and most eccentric.’ Edmun White. Observer.
‘It contains more human interest and play of fancy than most fiction… de Botton, in emphasizing Proust’s healing, advisory aspects, does us the service of rereading him on our behalf, providing of that vas sacred lake a sewwt and lucid distillation.’ John Updike, New Yorker.
‘De Botton’s little book is so charming, amusing and sensible taht it may even itself change your life.’ Allan Massie, Daily Telegraph.
‘This engaging book is one of the most entertaining pieces of literary criticism I have read in a long while.’ Sunday Telegraph.
Poco a poco Nokia se va acordando de la plataforma Mac (¿Para cuando el Software Updater Nokia?). Ayer lanzó el Internet Video Converter, con versión para el sistema operativo de la manzana. La aplicación más sencilla de usar no puede ser, tú tiras el vídeo que quieres convertir, el programa lo convierte y te lo guarda una carpeta que puedes configurar. Después se copia al Nokia Internet Tablet y listo para ser reproducido.
Como me aburriría, y quería probar el iMovie, aquí tenéis un pequeño vídeo de su funcionamiento
De Julian Baggini solamente he leído Atheims: A very short introduction, un libro que me gusto mucho, principalmente por la forma de explicar el ateísmo y por que coincido en casi todas las cosas que plantea. Este libro que tengo ahora en mis manos, el autor plantea problemas filosóficos y sus soluciones a ellos, tiene pinta de ser bastante interesante.
De la contraportada
Is it right to eat a pig that wants to be eaten?
Thought experiments are short scenarios of that pose a moral or philosophical problem in a vivid and concrete way. In this book Julian Baggini presents 100 of the most intriguing thought experiments from they history of philosophy and ideas.
they are not so much logical puzzles as invitations to think hard about challenging questions. Accordingly, Baggini doesn’t serve up right or worng answers to the reader, but instead explores ways of teasing out the issues they raise.
From Zeno’s paradox to Nietzsche’s theory of eternal recurrence, via the poppadom paradox and Plato’s cave, Baggini asks if it is right to punish people for what they haven’t yet done, how can we tell whether we are awake or dreaming, and whether virtual sex counts as infidelity. Drawing oncolourful examples form films such as An American Werewolf in London and Minority Report, as well as television, literature and philosophical classics, this book makes philosophy not only mind-stretching but also entertaining.
Tercer capítulo de la cuarta temporada del Doctor Who, y después de los dos anteriores, la cosa sigue sin decaer. Ha sido un capítulo muy bueno, y cargadito de mensaje social. La conversación entre Donna y el Doctor sobre la esclavitud no tiene desperdicio
Donna - Servants?… they’re slaves. Doctor - The last time I met the Ood I never thought, I never asked… Donna - That’s not like you…
[…]
Donna - The Great, Big Empire build on slavery… Doctor - It’s not so different from your time! Donna - I haven’t got slaves!!! Doctor - Who do you think made your clothes?
El capítulo por otro lado sirve para que el Doctor pueda saldar su deuda pendiente con los Ood, que tuve que sacrificar en la temporada pasada.
Poco más hay que decir, la historia excelentemente llevada, con pequeñas sorpresas, o mejor dichos cosas inesperadas. Donna sigue mostrando como la compañera ideal para el Doctor, el contrapunto perfecto que hace que toda las cosas que hacen el Doctor parezcan más humanas.
De todas formas, a mí sigue sin convencerme lo de los cerebros de los Ood, y paro aquí antes de que alguien me acuse de soltar spoilers.
Si una cosa quedó clara es que un stromtrooper no tiene ni media hostia, sino, ¿Cómo se explica que los Ewoks pudiesen con ellos?, aquí tenéis un pequeño homenaje a esos ositos de peluche.
Los creadores de Star Wreck vuelven pisando fuerte. Iron Sky es su segundo proyecto, una película bajo licencia Creative Commons, con un presupuesto irrisorio de 5 millones de dólares, y un gran argumento. Los Nazis han creado una base en el cara oculta de la luna en el año 1945. En el año 2018 deciden que ya es hora de volver a La Tierra para continuar el trabajo que empezaron en el siglo pasado. El teaser trailer tiene un aspecto impresionante
Ya me habían sorprendido estos finlandeses con Star Wreck In the Pirkinning, pero Iron Sky tiene aún un aspecto más impresionante. Tan impresionante como su plataforma colaborativa para crear películas Wreck a Movie, con la cual también están preparando una película de terror Sauna, Wash your Sins.
No hay fecha para ver el regreso de los Nazis, aunque ponen que la película saldrá dentro de poco.
Pedro enlaza el divertido artículo de Mark Pilgrim, The Day the Music Died (en clara alusión a la canción American Pie). Pilgrim, con una envidiable ironía, analiza la situación en la que Microsoft ha decidido que un montón de personas, que han comprado música legalmente, ya no las pueden escuchar más
The Microsoft music player will then conclude, incorrectly but steadfastly, that the music files were downloaded illegally and that the victim is a filthy pirate, and it will refuse to play them. In this case, the left hand knows exactly what the right hand is doing: they’re both giving you the finger.
Pero el texto viene cargado con más detalles divertidos. Sobre el cifrado de cosas
Bruce Schneier, a famous cryptologist — or at least as famous a cryptologist as cryptologists are likely to get in this century — once described attempts to make digital bits uncopyable as “trying to make water not wet.”
sobre el country
The Electronic Frontier Foundation (EFF) — to whom I donate money every year because they are the digital embodiment of Tom Lehrer’s description of folk singers as “the people who get up on stage and come out in favor of all the things that everyone else in the audience is against, like peace and justice and brotherhood and so on”
sobre iTunes
To their credit, if that’s the right word, you can now purchase some music from the iTunes store that is unencrypted and plays anywhere. Apple calls these songs “iTunes Plus”, because it sounds so much better than calling everything else “iTunes Minus.”
y sobre la risa
As you might expect, the EFF is just bursting with joy at the prospect of rubbing salt in the wound and saying “I told you so.” This is their “I told you so” letter. I would join in their jubilation, but frankly I’m tired of being right all the time. It was fun for a while, but now it’s just depressing.
Parece que Microsoft se esta esforzando en convencer a todo el mundo que comprar música por Internet no es una buena opción.
En 1994, Apple decide preparar tres gamas nuevas de ordenadores. Cada uno de los proyectos llevaría el nombre interno de “Cold Fusion,” “Piltdown Man” y “Carl Sagan.” Este último daría lugar a la gama de ordenadores Power Macintosh 7100/66 que Apple esperaba vender en gran cantidad, el chiste interno era que venderían “billones y billones,” de ahí que escogiesen el nombre del famoso astrónomo para el proyecto (”Cold Fusion” daría lugar a los Power Macintosh 6100/60 y “Piltdown Man” a los Power Macintosh 8100/80).
El problema llegó cuando Carl Sagan se enteró de eso. No le hizo ninguna gracia que se usase su nombre de esa forma, y mucho menos cuando los otros dos proyectos eran nombres de cosas asociadas a pseudociencia. En aquel momento, Carl Sagan estaba escribiendo el libro The Demon-Haunted World, que precisamente hablaba de lo que era científicamente válido y lo que era pseudociencia. Sagan decide demandar a Apple.
My endorsement is not for sale. For this reason, I was profoundly distressed to see… Apple’s announcemento of a new Mac bearing my name…
A pesar de que Apple ganaría el juicio, decide cambiar el nombre del proyecto a But-Head Astronomer (algo así como “astrónomo caraculo”). Lo cual provoca que en Abril de 1994 Sagan demande a Apple por difamación de su persona. La jueza Lourdes G. Baird desestimaría la demanda.
There can be no question that the use of the fugurative term ‘Butt-Head’ negates the impression that Defandant was seriously implying an assertion of fact. It strains reason to conclude that Defendat was attempting to criticiz Plaintiff’s reputation of competency as an astronomer. One does not seriously attack the expertise of a scientist using the undefined phrase ‘But-Head’.
Jueza Lourdes G. Baird en la sentencia de Carl Sagan vs Apple
Sagan recurriría la sentencia en Noviembre de 1995. Sin embargo, ambas partes llegaron a un acuerdo amigable, del cual no se sabe el contenido.
Dr. Sagan has made great contribuitions in many areas of higher learning and in particular has made complex subject matter interesting and understandable to a wide audience. Apple has always a great respect for Dr. Sagan, and it was never Apple’s intention to cause Dr. Sagan or his family any embarrassment or concern.
Paul D. Carmichael, directivo de Apple en aquella época.
El otro día publiqué una de una taza del Cern que me habían regalado, aquí tenéis una pequeña explicación para lo que vale el dispositivo que sale en ella y que tanta polémica ha levantado últimamente.
Desde luego este libro de Sam Harris no deja indiferentes a nadie. Obviamente no deja indiferentes a creyentes, pero tampoco a no creyentes, dado que en mi opinión algunas de sus ideas son un poco radícales para mi propio gusto.
What can be asserted without evidence can also be dismissed without evidence
El autor considera que la religión en su forma extrema, llevada a cabo por muchas personas en este planeta, puede ser una de las causas de la destrucción de la raza humana (es especialmente crítico con el Islam que usa de ejemplo). Pero más curioso me pareció su argumento de que para poder terminar con extremistas primero hay que evitar a los moderados. Según su punto de vista, las personas que son religiosas de forma moderada son las que impiden que se pueda actuar de forma efectiva contra los extremistas.
To be an ethical realist is to believe that in ethics, as in physics, there are thruths waiting to be discoverd and thus we can be right or wrong in our beliefs about them
Es interesante el análisis que hace de la fe religiosa. La define como la voluntad de esperar a que las evidencias confirmen nuestras creencias. Esto permite a una persona normal considerar ideas alocadas y llamarlas sagradas. Concluye que aunque la fe ayudase a muchas personas hiciesen cosas buenas, no quiere decir que necesariamente sea buena.
Más interesante aún es la introducción del concepto de espiritualidad de forma filosófica y alejado de la religión. Aunque esto le ha llevado a críticas por otras personas ateas. Pero como él dice, ser capaz de aceptar que podemos estar equivocados en lo que creemos es la clave para no autodestruirnos.
The problem that I arise in the book is none other than the problem of dogma itself
Si con algo tengo que quedarme del libro sin duda es un pequeño párrafo del epílogo. Simplemente tenemos que darnos cuenta de la gente que esta a nuestro alrededor, todas esas personas ven a tener a seres queridos que morirán, y sufrirán por ello, ellas/os también morirán, nosotras/os moriremos y por eso mismo, por esa mortalidad que nos define, es por lo que se tiene que intentar ser buena persona.
De la contraportada
“The End of Faith articulates the dangers and absurdities of organized religion so fiercely and so fearlessly that I felt relieved as I read it, vindicated, almost personally understood.” - Natalie Angier, New York Times
In The End of Faith, Sam Harris delivers a startling analysis of the clash between reason and religion in the modern world. He offers a vivid, historical tour of our willingness to suspend reason in favor of religious beliefs - even when these beliefs inspire the worst of human atrocities. While warning against the encroachment of organized religion into world politics, Harris draws on insights from neuroscience, philosophy, and Easter mysticism to deliver a call for a truly modern foundation for ethics and spirituality that is both secular and humanistic.
“The End of Faith is a genuinely frightening book… Read Sam Harris and wake up.” - Richard Dawkins, The Guardian.
“Sam Harris launches a sustained nuclear assult… The End of Faith is a brave, pugilistic attempt to demolish the walls that currently insulate religious people from criticism… The End of Faith is badly needed.” -Johann Hari, The Independent
“This book will strike a chord with anyone who has ever pondered the irrationality of religious faith… Even Mr. Harris’s critic will have to concede the force of an analysis which roams so far and wide, from the persecution of the Cathars to the composition of George Bush’s cabinet.” -The Economist
Sam Harris is a graduate in philosophy from Stanford University. He has studied both Eastern and Western religious traditions, along with a variety of spiritual disciplines, for twenty years. He is now completing a doctorate in neuroscience, studying the neural basis of belief, disbelief, and uncertainty. Please visit his Web site at www.samharris.org.
El año pasado comencé a leer libros sobre biología centrados en genética, especialmente en explicar el origen de la especie humana. Este tema biológico que en un principio no me parecía tan interesante me enganchó del todo. Ahora llega el momento de añadir conocimientos más generales sobre el tema.
De la contraportada
‘There are surely few subjects as gripping as the recipe for human nature itself, and a better guide than Ridley would be hard to imagine. Conclusion: read the book’ Spectator.
By picking one newly discovered gene form each of the 23 pairs of human chromosomes, and telling its story, Matt Ridley recounts the history of our species and its ancestors from the dawn of life to the brink of future medicine.
Scientist are working at unravelling the human genome at such speed that in the early years of this century the entire DNA of a human being will be available on CD-ROM. This will set in motion a scientific revolution as profound as the discovery that the earth goes rount the sun.
‘What better way to tell the story of what it means to be human than through the story of these 23 pairs of tiny molecules? It’s brilliant idea and, as with all of Ridley’s books, it is wonderfully executed.’ Evening Standard.
‘Genome is a tour de force: clear, witty, timely and informed by an intelligence that sees new knowledge as a blessing and not a curse. It is also creaking read.’ Nigel Hawkes. The Times