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14 de Julio del 2008 — Personal, Viajes
Por motivos de mi nuevo trabajo he tenido que viajar a Suecia el pasado sábado. Si lo sé, me lo dice todo mundo, trabajo nuevo y lo primero que hacen es llevarte de viaje. Yo no voy a ser él que se va a quejar.
Pero tal como indica el título de la entrada, viajar hasta Gotemburgo (Göteborg) desde Santiago de Compostela lleva pasarse unas buenas horitas entre avión y aeropuertos. El sábado salí a la 13:00 de Santiago de Compostela, pasando por Madrid, paradita en Amsterdam, para después llegar a Gotemburgo a las 22:15. El regreso fue igual de movidito pero de forma más lenta, salí de allí a las 12:20, llegué a Santiago de Compostela a las 22:15.
Nuestra principal preocupación al llegar a las 22:15 era encontrar un sitio para cenar, temiendo que con horarios europeos los restaurantes estuviesen ya recogiendo, sobretodo después de ver todas las tiendas del aeropuerto completamente cerradas. Pero estábamos equivocados, después de dejar las cosas en el hotel, a eso de las 23:00 nos encontramos con una noche calurosa y una ciudad llenísima de vida. Un bocadillo rápido en un pub en frente al hotel y a dar una vuelta. Calles llenas de gente, colas para entrar en los locales, probablemente fue el momento en el que vimos a más personas en todo el viaje por la ciudad. De todas formas, después de tantos vuelos nos retiramos pronto. Mañana era nuestro único día para hacer turismo, y había que aprovecharlo.
A la mañana siguiente, después de desayunar bien en el hotel empezamos a dar nuestro paseo por la ciudad hasta el barrio de Haga, un barrio típico de la zona con casas de tres o cuatro pisos de madera. Desde allí nos desplazamos a la montañita que contenía la Skansen Kronan, una fortificación de defensa de la ciudad, que también sirvió de prisión.
Y no había malas vistas desde allí arriba
De ahí bajamos hasta la iglesia de Oscar Fredrik, que de todos los edificios religiosos que vimos me pareció el más impresionante. Dentro estaban en plena misa del domingo, con un grupo de gente cantando estilo gospel. Realmente era una misa bastante más entretenida para las que podemos ver por aquí.
Después de la breve visita a la iglesia toco ir a ver la zona portuaria. Supongo que el puerto siempre fue uno de los puntos claves de la ciudad, después de de todo, era la base de la Swedish East India Company.
A parte de una exposición de barcos militares y el edificio de la Opera de Gotenborg, lo que realmente me llamó la atención era una especie de central que tenían en medio de la ciudad. Más tarde nos explicarían que era la central de calefacción. Ningún piso tenía un sistema de calefacción propio, había una macro central que se encargaba de calentar el agua tanto para uso en duchas como para la calefacción de los edificios. Cada ciudadano pagaba al ayuntamiento por el servicio.
Después de ver la estatua de Gustavo Adolfo y la estación central de ferrocarril, nos fuimos a comer al restaurante de la Opera, un buen trozo de salmón con vistas al puerto en una terraza exterior no sentó nada mal. Por la tarde nos dedicamos a ver un par de edificios más, la casa de la corona (un pelín decepcionante, aunque si funden todo el cobre ese del tejado sacarían una pasta) y la catedral de Gotenborg, que la verdad, comparada con la iglesia de Oscar Fredrik sabía a poco.
Por el medio de ese paseo nos encontramos con el Boss, que diera un concierto la noche anterior, una fotito de prueba, anda mayor…
El resto del día lo pasamos con uno de los organizadores de la reunión, nos invitó a su casa a una barbacoa. Curiosamente resultó ser gallego, pequeñito que es el mundo.
Los dos días siguientes ya fueron más de trabajo. Las reuniones se celebraban en el Museo de la Ciudad de Gotenborg. Un edificio construido por la Swedish East India Company. Un sitio bastante interesante para tener la reunión, en cada descanso podías visitar cualquiera de los pisos del mismo para conocer la historia de la ciudad.
9 de Julio del 2008 — Personal, Viajes
Después de pasar 3 días por Suecia, hoy toca comenzar mi serie de interminables vuelos de regreso a Santiago de Compostela. Casi un día entero entre aeropuerto y aeropuerto, eso sí, con un par de libros para el camino, y los que pueda comprar por el mismo.
Mañana, de vuelta a la rutina.
5 de Julio del 2008 — Personal, Viajes
Por motivos de trabajo, hoy inicio una serie de interminables conexiones aéreas que me llevarán hasta la ciudad sueca de Gotemburgo (Göteborg). Estaré por allí hasta el jueves que viene, así que, como viene siendo habitual en estos casos, no contestaré a los comentarios que dejéis por aquí. A la vuelta, con un poco de paciencia será de lo primero que me ocupe.
30 de Junio del 2008 — Personal, Viajes
Hace ya casi un mes fui hacer el PR-89 de Tordoia, un concello vecino a Ordes cerca de Santiago de Compostela. Dicho PR había sido marcado recientemente, por lo que se puede realizar de forma sencilla sin necesidad casi de mapa o gps.
Probablemente esta ha sido la ruta en la que peor suerte he tenido con el tiempo hasta el momento. Llovió, y llovió con ganas. Menos mal que alguien nos dejo comer en su cuadra, sino, menuda mojadura hubiésemos pillado mientras estábamos parados comiendo.
La ruta en sí no es que sea especialmente bonita. Su mayor interés son varios puntos concretos, como el Dolmen de Cabaleiros, a Pedra Longa o el embalse.
En mi página de wikiloc tenéis el track de la ruta
En mi cuenta de Flickr más fotos.
23 de Junio del 2008 — Personal, Viajes
Ya hace varios fines de semana CP y yo fuimos a una ruta, mitad a pie mitad en kayak, organizada por Cucana por el medio de las Fragas do Eume.
En un principio la ruta iba a ser kayak-senderismo-kayak, pero debido a que amenazaba con llover fuerte se decidió cambiar el itinerario a senderismo-kayak, para evitar tener que hacer la parte de senderismo empapados. De todas formas, decir que el tiempo se porto de forma excelente.
La parte de senderismo consistió básicamente en bajar un fuerte desnivel (mirar el perfil de la ruta más abajo) por el medio de las fragas. El paisaje era una maravilla, con riachulos por el medio y viejas construcciones ahora mismo en desuso.
Después de comer un poco tocó montar en los kayak, donde mi compañero sufrió el pequeño accidente de caerse al río, cosas que pasan (antes de que preguntéis no saqué foto). La parte del kayak fue lo mejor de la ruta, la verdad es que la parte de arriba del embalse tiene un montón de km navegables y con unas vistas impresionantes, merece la pena (los kayaks están disponibles de alquiler por si a alguien le interesa).
Aquí tenéis el trazado de la ruta (en mi página de Wikiloc podéis descargaros el track).
Más fotos en set de Flickr y en la página de la organización.
2 de Junio del 2008 — Personal, Viajes
El mes pasado fui a una ruta de senderismo organizada por la USC al “Concello de Costrelo do Val,” al lado de Verín en la privincia de Ourense. La ruta en concreta es “A Rota dos Carboeiros,” ruta que seguían los productores de carbón de la zona para repartirlo por los pueblos de la zona.
La ruta no circular la hicimos desde “Campo Becerros” hasta “Castrelo do Val,” de esta forma es más cuesta abajo que cuesta arriba, lo cual siempre se agradece (la ruta era de unos 17 km, tampoco sería mucha dificultad hacerla al revés).
Estamos en plena primavera (aunque no lo parezca por el tiempo que estamos teniendo), por lo que casi toda la ruta era un contraste de colores de las distintas flores que había por el camino.
Eso sí, si esperáis ver alguno de los braseros donde se hacía el carbón, no hay suerte, no debe quedar ninguno en toda la ruta.
Aquí tenéis el perfil de la ruta
Y más fotos en en mi cuenta de Flickr.
23 de Mayo del 2008 — Personal, Viajes
Habiendo dormido poco la noche anterior, tocaba afrontar la segunda caminata, que según los monitores iba a ser la más dura. En esta ocasión nos desplazamos al ayuntamiento vecino de Quirós, donde nos esperaba la mejor de todas las caminatas que he hecho hasta el momento, dura, pero de increíble belleza. Eso sí, antes de todo esto, un buen desayuno, recoger las cosas del albergue, y una media horita en bus hasta llegar el punto de partida de la misma.
El día se presentaba con un tiempo inmejorable, no hacía mucho calor, pero tampoco frío, lo cual era importante por que íbamos a subir unos cuantos metros. Y en eso consistió toda la primera parte de la ruta hasta la hora de la comida, subir, subir, y seguir subiendo. Cada vez más despacio al hacerse la pendiente cada vez más fuerte.
Como el esfuerzo físico era bastante grande, a pesar de que no habíamos recorrido mucha distancia, hacíamos paradas cada dos por tres, sobre todo en lo que parecían pequeñas zonas que anteriormente se debían dedicar al pastoreo. Ya cerca del punto más alto donde íbamos a subir encontramos a un habitante de la zona.
Pero realmente la sorpresa nos esperaría cuando retomamos el camino. Cruzando unos pequeños arbustos que había donde habíamos parado y un hermoso valle, nos encontramos con una manada entera de caballos, curiosos por si les dábamos algo de comer.
Seguiríamos subiendo un pelín más, pero al final decidimos volver a este valle, y comer allí. El sitio invitaba a quedarse en él el máximo de tiempo posible disfrutando todo lo que se pudiese del paisaje.
Y la comida fue bien acompañada
Después tocó volver a bajar todo lo subido, subirse al bus y otras cinco horitas de viaje hasta volver a Santiago de Compostela.
Más fotos de la ruta en mi cuenta de Flickr.
La ruta realizada
22 de Mayo del 2008 — Personal, Viajes
El mes pasado fui de nuevo en una ruta de senderismo con la USC, en este caso toco una ruta de dos días por Asturias. Como el sitio a donde íbamos quedaba un pelín lejos de Santiago de Compostela tocó madrugar un poco, a las 7:00 salía el bus, y nos esperaban 5 horitas de viaje hasta Teverga (un ayuntamiento al lado de la frontera entre Castilla la Mancha Castilla y León y Asturias). Matador, pero mereció la pena.
Después de dejar las cosas en el albergue ya nos pusimos manos a la obra. Una subidita de 1000 metros nos esperaba. La ruta escogida por los monitores comenzaba en Cueva Huertas, con una pendiente que prometía hacer las cosas interesantes para nuestras piernas.
El paisaje fue una preciosidad desde el principio, con una vegetación completamente diferente a la que estoy acostumbrado a ver por Galicia. La única pega fue que el camino estaba un pelín embarrado, pero nada a lo que no esté ya acostumbrado.
Después de una comida tranquila al lado de un manantial, tocó volver a subir, pasando por un pequeño pueblo (no me acuerdo del nombre). Allí un paisano nos comentó que a esa altura solamente estaban en primavera y verano, después, cuando llega la nieve, nadie vive allí, todo el mundo baja a lugares donde el tiempo es menos duro. Aunque creo que me comentó que los animales quedan por la zona.
La ruta la terminamos antes de llegar hasta donde tenían pensado los monitores, se hacía tarde y en el albergue servían la cena a las 21:30. Una vez cenados, nos dimos una vuelta por el pueblo. Pueblo que tenía más marcha de la que nos hubiese gustado, la discoteca que estaba al lado albergue nos dio la lata con la música a todo volumen hasta eso de las 5 de las mañanas. Juntando lo de la discoteca con que me debió dar un tirón en algún músculo de la espalda no dormí mucho para la caminata del día siguiente, pero eso es otra historia que contaré en otra entrada.
Aquí tenéis el track de la ruta. Tener en cuenta que el GPS loqueo un pelín al principio y trazó un zig zag que realmente no hicimos.
Más fotos de la ruta en mi cuenta de Flickr.
16 de Mayo del 2008 — Personal, Viajes
El mes pasado volví a ir de senderismo con la USC, en una ruta que puede que fuese de las más aburridas de las que hice este año. Tal vez el sentimiento sea debido a que el tiempo no nos acompañó mucho. Llovió una buena parte del camino, aun así tuvimos suerte, justamente cuando estábamos a cubierto en el sitio donde comíamos, cayó una buena tromba de agua. Cuando llegábamos al bus empezó a caer una buena. Debió ser la vez que más rápido subimos todo el mundo al autobús después de una ruta.
El principal atractivo de la misma era ir a ver, o intentar localizar, la Cova da Serpe (la Cueva de la Serpiente), pero como el tiempo no acompañaba, era casi la hora de comer, y para llegar allí nos arriesgábamos a recorrer un buen tramo entre matorral sin ningún sitio donde taparse, se decidió dejarlo para otra ruta.
La otra desventaja de la ruta fue que el camino era barro la mayor parte del tiempo -las polainas eran casi imprescindibles.- De todas formas, entre amigos siempre se lo pasa uno bien.
Bien, puede parecer que la he puesto muy mal el asunto. Yo lo pasé bien, a pesar de todo. De todas formas, como las dos siguientes entradas van a ser sobre las mejores rutas que he hecho hasta el momento, supongo que compensará un poco este texto ;-).
El trazado de la ruta hecho
3 de Mayo del 2008 — Personal, Viajes
El jueves una amiga me dijo de acompañarla para entrenar una ruta de 50 km en un día que va hacer. Se trataba de caminar 20 km en una tarde, la parte sur del trazado del Santiago 50. El problema de este tipo de actividades es que prácticamente no te deja tiempo de sacar fotos y/o disfrutar del paisaje.
Excepto la parte del principio la ruta en sí no es que destaque por su paisaje, al contrario que la parte norte de la misma, que tiene unas zonas realmente bellas de ver.
En Wikiloc podéis ver tanto el recorrido como perfil de la ruta.
18 de Abril del 2008 — Personal, Viajes
Por motivos de mi trabajo en mi tesis, me tuve que desplazar a Glasgow hace dos fines de semana. Como eso chocaba con mi trabajo actual tuve poco tiempo para visitar la ciudad, un único día libre por ella, el otro lo dediqué la workshop al que iba y otros dos en viajar desde Santiago de Compostela, que las conexiones entre ambas ciudades la verdad es que son desastrosas.
El viernes casi de noche llegué a Glasgow. Después de tomar un bus entre el aeropuerto y al centro de la ciudad llegó el momento de buscar el hotel. No tenía guía ni mapa de Glasgow, solamente lo que venía en mi móvil. Así que allí iba yo con móvil en la mano moviéndome por la ciudad. Pero parece que eso no era muy buena idea. Una persona me paró en medio de la calle y me dijo que así podía correr el peligro que grupos de jóvenes me robasen el móvil. A pesar de que yo soy muy confiado para estas cosas, decidí sacar el móvil lo mínimo posible, más que nada por que era mi única herramienta para no perderme. Tengo que decir que en ningún momento tuve problemas, ni me sentí para nada inseguro en la ciudad.
Cuando ya era de noche llegué al hotel. En teoría yo había alquilado habitación en un hotel de 3 estrellas, pero aquello parecía más un bed&breakfast que un hotel. Una amable señora me dio la llave de mi habitación y la llave de la casa. La única persona que vi trabajando en el hotel en todo el tiempo que estuve allí fue esta señora. Ella era la que preparaba el desayuno, preguntándote enésimas veces si querías repetir cualquier cosa. Daba las llaves a los inquilinos. Te preguntaba al llegar como te había ido el día. Te prestaba paraguas. Y aún por encima, tenían wifi gratis. Eso sí, la cama era de estas que si te movías un poco te caías por un lado.
Al día siguiente toco visitar la ciudad. Mi única referencia para cosas interesantes era Wikitravel - Glasgow. Ya me tenía preparada una pequeña ruta para ir en orden viendo cosas desde mi hotel. Como siempre lo ideal y lo que después me dio tiempo hacer varió un poco.
Lo primero que me pasé a ver fue el Glasgow School of Art, edificio del arquitecto Charles Rennie Mackintosh. La verdad es que no me gustó mucho.
Después de ese edificio te acercabas a una zona peatonal, llena de tiendas y de gente. En el medio de la zona estaba el The Glasgow Royal Concert Hall, con una gran pantalla anunciando todo tipo de actuaciones, tanto en ese edificio como en los alrededores.
Curiosamente, en una tienda de cómics, libros de ciencia ficción y demás, estaba uno de los actores del Doctor Who para firmar autógrafos. Como había mucha cola y suelo pasar mucho de eso de conseguir el autógrafo de alguien, pues decidí que era mejor gastar mi escaso tiempo en otros menesteres. Eso sí, le saqué una foto a este puesto de capuchinos que a más de uno le parecerá gracioso.
Después de comprarme una batería extra para mi Macbook Pro -se me estaba muriendo la que tenía- me acerqué hasta la zona del río, lleno de puentes para cruzar a un lado y otro, y como es habitual, con una iglesia al lado que casi parecía una catedral.
Y hablando de catedrales, eso fue lo siguiente que me fui a ver. Había una pequeña caminata, pero mereció la pena. La catedral dentro estaba vacía de cualquier cosa que no fuesen unos pocos turistas, me sorprendió que no hubiese nadie supervisando que ninguno de los que estábamos allí hiciésemos algo malo. La catedral de Glasgow debió ser ampliada en interminables ocasiones, una vez creías que ya la habías visto entera, aparecía una nueva habituación con una nueva capilla decorada de una forma completamente distinta.
Ya se hacía tarde, y mi estómago me recordó que era mejor comer algo. Me pasé por uno de esos típicos sitios ingleses de bocadillos para tomar rápidamente y me puse de nuevo a hacer de turista. De esta vez me dirigí al parque Glasgow Green. Más que parque parecía un jardín enorme, pocos árboles había. En el medio del mismo estaba un pequeño invernadero, de estos típicos donde los británicos se dedican a la botánica. Tenía su cafetería en el interior, y como me apetecía un café allí estuve un rato disfrutando de la tranquilidad (el domingo vería el desde fuera el Jardín Botánico, llegue tarde y no puede entrar, debía tener cuatro veces el tamaño de este).
Para cuando me marché del parqué ya se hacía de noche, así que me dirigí de regreso hasta el hotel dando una vuelta exageradamente larga y mirando un sitio donde cenar. Mi idea era preparar un poco la presentación que tenía que hacer al día siguiente. Bonito plan, pero no lo hice, dado que me dediqué a ver un poco como era la vida nocturna de la ciudad. Realmente me hubiese compensado preparar la presentación.
Al día siguiente tocaba ir al workshop a la Universidad de Glasgow. Curiosamente esta, está rodeada de una amplia zona residencial. Como la parte del workshop seguramente me aburriría hasta a mí, me abstengo de contarla. Ese día decidimos -yo y la gente del congreso- probar la comida de pubs ingleses, es decir, una buena hamburguesa de queso con patatas, comida sana que le llaman. Más interesante fue la cena de la noche, probé un Haggis vegetal, muy rico.
Al lunes toco volverse a Santiago de Compostela, lo cual casi no hago, dado que no me acordaba donde se pillaba el bus de vuelta al aeropuerto. Gracias a un amable conductor de bus que me llevó gratis hasta donde se cogía el Glasgow Flyer pude llegar sin problemas, tal vez con demasiado tiempo. Tenía que mandar unas cuantas postales, así que me dediqué a pensar algo original que escribir en ellas. No hubo demasiado éxito.
31 de Marzo del 2008 — Personal, Viajes
Cómo ya comenté, este fin de semana he estado por Glasgow (ya contaré mi breve experiencia más adelante, como viene siendo habitual). Si todo va según lo previsto, ahora mismo estaré en otra interminable serie de vuelos de vuelta a casa (a eso de última hora de la noche). A partir de mañana, las cosas volverán a la normalidad por aquí, y volveré a contestar a los comentarios.
28 de Marzo del 2008 — Personal, Viajes
A finales del pasado mes de Febrero me salió un pequeño compromiso en Glasgow relacionado con el tema de mi tesis, así que me ha tocado ir unos cuatro días hasta esa ciudad Escocesa, aunque solamente voy a poder utilizar uno de ellos para hacer turismo. Ahora mismo, y si todo va según lo previsto, debería estar volando en una serie de interminables conexiones de vuelo que me llevarán hasta allí.
Como siempre, y en estas circunstancias, el blog queda programado con una serie de entradas, pero perdonar que no conteste a los comentarios que hagáis hasta el próximo martes.
Por supuesto, intentaré contar como van las cosas desde mi canal de Twitter.
27 de Marzo del 2008 — Personal, Viajes
Me acaban de mandar esta actividad al aire libre que no tenía ni idea de que existía SenderRol
En las afueras de Santiago de Compostela hemos preparado la primera ruta de senderrol, con el nombre de “La Ruta del Anillo”. Si vives en esta ciudad o te puedes desplazar hasta allí, aprovecha la ocasión para reunir a dos o tres amigos, o ir con tu pareja o tus niños, y realizar juntos esta aventura.
“En un área de 3 o 4 kilómetros cuadrados, con zonas de bosque, aldea y caminos, se hayan ocultos tres personajes (en miniatura) de la Tierra Media que tú y tus compañeros deberéis encontrar, siguiendo las indicaciones que aparecerán en vuestro teléfono móvil.
En el mismo territorio, se halla escondido un anillo de poderes maléficos. Con la ayuda de las pistas que hayáis encontrado, intentaréis localizar el paradero de la joya, para después llevarla al lugar donde procuraréis su destrucción.”
Con este argumento inspirado en el mundo de Tolkien como telón de fondo, el juego de La Ruta del Anillo es una innovadora experiencia abierta a toda clase de personas, niños y mayores, que les guste el deporte y el contacto con la naturaleza.
Gracias a Agueda por mandarme esta información.
20 de Marzo del 2008 — Personal, Viajes
A principios de mes volví a ir a otra de las rutas senderismo organizadas por la USC, en esta ocasión tocaba ir de nuevo a las Fragas do Eume. En esta ocasión no se trataba de hacer la típica ruta, por la parte más bajas de las Fragas, sino, que entramos por uno de los laterales del parque natural, al lado del Monasterio de Monfero.
La primera parte de la ruta fue la más fea de toda, también sería así la segunda parte de la misma, dado que la ruta fue casi circular. Era una zona totalmente cubierta de toxos, entre sus huecos sobresalía alguna que otra roca.
Poco a poco, según el grupo se acercaba al río Eume, la vista se volvió más interesante. Esta también fue una de la primeras subidas fuertes que hay en la ruta, la segunda será después de que bajemos hasta el Eume, ya se sabe, todo lo que baja, sube.
Con esas vistas fue donde comimos, entre toxos, pero con maravillosas vistas, y algún que otro escalador al otro lado del embalse intentando subir la montaña. Después de comer toco ver la mejor parte del recorrido. Fue cuando el grupo descendió al río Eume, el camino era un pelín complicado, en ladera, y con el río a tu lado, invitándote a dar un baño, aunque el tiempo no acompañase.
El resto del camino de vuelta fue más o menos como el de ida, un par de cuestecillas que superar, pero nada exagerado que no se pudiese hacer con calma.
Por último, estaba programada una visita al Monasterio de Monfero que estaba a medio restaurar. Un sitio bastante interesante que visitar.
Más fotos de la ruta en mi set de Flickr. Aquí tenéis el trazado de la ruta
Y el perfil de la misma